NUM.9
ISSN 0185—5107
BOLETIN
INFORMATIVO
NOVIEMBRE DE 1985
Sociedad
Latinoamericana de Historia de las Ciencias y la Tecnología
Miembro
Asociado de la International Union of History and
(ICS
U-UNESCO)
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Contenido
PAG. |
PAG. |
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1. NOTICIAS
SOBRE LOS SOCIOS
.................................................................................................
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2 |
2. NOTICIAS SOBRE LAS SECCIONES CIENTIFICAS .......................................... ............................ |
3 |
3. NOTICIAS DE LAS ACTIVIDADES DE LASLHCT................................................ ........................... |
7 |
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4. NOTICIAS
SOBRE LA ESPECIALIDAD...................................................................................
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13 |
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5. PROXIMAS
REUNIONES ......................................................................................................
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23 |
El
Boletín Informativo aparece los meses de marzo, junio y noviembre.
Se distribuye gratuitamente entre los miembros de la SLHCT. El precio de la
suscripción anual es de US. $500. Gastos de envío por avión: US. $5.0O. Las
informaciones que se deseen publicar deberán ser recibidas en la redacción
con un mes de anticipación a la fecha de publicación y deberan enviarse a:
Lic. Pablo Valderrama Iturbe
Editor
Boletín Informativo SLHCT.
Apartado Postal 21-873
04000, México, D.F.
México.
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1.
NOTICIAS SOBRE LOS SOCIOS |
AGRADECIMIENTO
Con motivo de la tragedia que embargó al puebló mexicano por los sismos del 19 y 20 de septiembre último se recibieron en la sede de la SLHCT numerosas expresiones de solidaridad de colegas e instituciones de prácticamente todas las regiones del mundo. Los historiadores de las ciencias mexicanos deseamos dejar aquí testimonio de nuestro agradecimiento a tantas y tan sentidas muestras de apoyo y compañerismo de nuestros colegas.
NUEVOS
SOCIOS
Es
ya tradición en este Boletín /nfomativo comenzar esta sección
dando la bienvenida a los especialistas que se han incorporado a nuestra
Sociedad y que es un signo importante de la simpatía con la cual se ha
recibido el proyecto de la SLHCT en América Latina.
Dr. Fermín del Pino Díaz
Investigador del C.S.I.C.
Instituto Fernández de Oviedo
Duque de Medinaceli, 4
28014, Madrid
España.
Dr. José Mañas Martínez
Comisión de Estudios de Historia
de las Obras Públicas y el Urbanismo
Paseo del Castellano No. 26
28046, Madrid
España.
Prof. Abel Orlando Pugliese
Hermanstrasse 11 B
1000 Berlín (West) 37
Alemania.
Dr. Jorge A. Ramírez Hernández
Cerro de las Torres No. 331
Col. Campestre Churubusco
04200, México, D.F.
México.
Lic. Jorge Sánchez González
Apartado Postal M84-27
06000, México, D.F.
México.
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2.
NOTICIAS SOBRE LAS SECCIONES CIENTÍFICAS |
CONVENIO DE COLABORACION DE LA SOCIEDAD LATINOAMERICANA
DE HISTORIA DE LAS CIENCIAS Y LA TECNOLOGIA Y EL MINISTERIO DE CULTURA DE ESPAÑA
Como
una consecuencia de las resoluciones del seminario que organizó la SLHCT
sobre Problemas Técnicos de la Documentación de la Historia de las Ciencias
y la Tecnología en América Latina (véase Boletín Informativo núm.
7), nuestra Sociedad ha realizado un conjunto de actividades encaminadas a la
conservación de Fuentes Documentales de interés para la historia de las
ciencias y la tecnología en iberoamérica. Con este propósito a SLHCT
estableció recientemente un acuerdo de cooperación científica con el
Ministerio de Cultura de España, a través de su Dirección General de Bellas
Artes y Archivos, y que forma parte de las actividades para conmemorar el V
Centenario del Encuentro de España y América.
Este
convenio se refiere a la creación y puesta en funcionamiento de una Base de
Datos Automatizados de Fuentes Documentales existentes en países
latinoamericanos y en España. La SLHCT programará el plan de trabajo y la
metodología para la recolección de los datos en los diferentes países del
área, y el Ministerio de Cultura aportará el apoyo técnico necesario así
como un apoyo financiero para la realización de éste proyecto. La fecha de
inicio de las actividades será enero de 1986 y conforme al proyecto específico
del que se da noticia más adelante en éste mismo número del Boletín
Informativo. En la concepción de este proyecto y en las negociaciones
correspondientes intervinieron principalmente nuestros colegas Margarita Vázquez
de Parga, Antonio Lafuente y Juan José Saldaña. Finalmente, el documento
correspondiente fué firmado por parte del Ministerio de Cultura por su
Secretario General Técnico D. Manuel Satrústegui Gíl-Delgado, y por el
Director General de Bellas Artes y Archivos, D. Dionisio Hernández Gíl; por
parte de la SLHCT firmó el convenio sta presidente, el Dr. D. Juan José
Saldaña González.
DOCUMENTACION: PROYECTO DE TRABAJO
Bases
de Datos Iberoamericanos de Fuentes Documentales para la Historia de las
Ciencias y la Tecnología
OBJETIVOS:
El objetivo principal es la creación de una Base de Datos de Fuentes Documentales para la Historia de las Ciencias y la Tecnología en América Latina y España. Con ello se pretende hacer accesible de forma rápida y eficaz la información contenida en los Archivos a los investigadores, así como realizar la tarea prioritaria de contribuir al rescate y preservación del Patrimonio Científico-Técnico de los Países Ibéricos e Iberoamericanos. El aliento que está generándose para desarrollar la historia cultural y cientifica de esta región, con motivo del V Centenario del Encuentro de América y Europa, puede encontrar en este proyecto la materialización de un programa de acción cooperativo, multilateral y pluridisciplinario.
Dada
la amplitud del proyecto, su desarrollo se hace por sectores o grandes áreas
de interés que a su vez se sectorializan en campos más concretos, siguiendo
siempre una misma metodología y utilizando los mismos formatos de descripción
con el fin de construir una única Base de Datos.
El
proyecto pretende identificar, localizar y describir las fuentes documentales
de interés para la historia de las ciencias y la tecnología que se conservan
en los países latinoamericanos y en España, así como obtener información
de su estado de ordenación y posibilidades de utilizar con fines de
investigación, para ofrecer esa información a la comunidad de
investigadores, y, en su caso, conseguir su incorporación a los Centros idóneos
para su adecuada conservación y ordenación con el fin de facilitar su utilización
por dicha comunidad, y su integración al patrimonio histórico de esta región
geo-cultural.
Para
desarrollar este proyecto, la Sociedad Latinoamericana de Historia de las Ciencias
y la Tecnología (SLHCT) convocó, contando con el apoyo de la UNAM, CONACYT,
S.E.P. y O.E.A., a un Seminario Internacional sobre Problemas Técnicos de la
Documentación de la Historia de las Ciencias y la Tecnología en América
Latina (México, enero de 1985), en el cual se debatieron distintas ideas al
respecto por parte de archivistas, bibliotecarios, museógrafos, juristas e
historiadores de las ciencias y la tecnología. Un primer resultado concreto
es el estudio cuyo proyecto aquí se presenta. En un segundo momento, la SLHCT
ha suscrito un convenio de cooperación científica con el Ministerio de
Cultura de España, con el fin de contar con un apoyo técnico para este
importante proyecto.
A
este tema estará dirigido el primer sector o área de interés del programa
de fuentes documentales para la historia de las ciencias y la tecnología.
El hecho de comenzar por este sector se debe a que consideramos que constituye
un aspecto de la historia de la ciencia que ha influido decisivamente en la
historia de la Humanidad, y que ha condicionado el desarrollo político,
social, económico y cultural tanto a niveles nacionales como internacionales.
Por
otra parte, independientemente de la enorme importancia del tema, parece más
prudente comenzar un proyecto de la envergadura del que nos ocupa, por un sector
que cuenta con una tradición en los estudios como éste, con el que será más
fácil desenvolverse, y con el que se cuenta con más amplia y seria
bibliografía que puede servir de ayuda. Aunque es prioritario ceñirse al
tema para no diluir los esfuerzos y obtener resultados visibles a corto
plazo podría darse flexibilidad al proyecto, y en casos excepcionales, debido
a circunstancias concretas que lo aconsejan, podría comenzarse por otro
sector.
Se
trata de rastrear las fuentes documentales que pueden conservarse en nuestros
archivos que nos proporcionan información sobre la enfermedad infecciosa en
sus mas variados aspectos:
-
Médicos: causas, evolución, identificación y medidas para su control, tanto
preventivos como terapéuticos.
-
De investigación científica: para su prevención y terapéutica.
-
Demográficos: incidencia en la población, mortalidad, nacimientos, fecundidad,
grandes movimientos de población.
-
Repercusiones políticas, económicas y culturales.
COVERTURA INSTITUCIONAL
Archivos médicos
- Centros Asistenciales civiles, militares y
religiosos.
-
Instituciones docentes y Asociaciones.
-
Instituciones Científicas.
-
Institutos y Laboratorios de investigación y producción farmacológica.
-
Organismos de carácter internacional (Cruz Roja)
-
Archivos y Colecciones personales de científicos y personalidades.
Archivos Eclesiásticos
-
Archivos parroquiales.
-
Archivos Diocesanos y catedralicios.
-
Ordenes religiosas, fundamentalmente las dedicadas a la hospitalidad y a la docencia
y las misiones.
Archivos administrativos
-
De la Administración Central: de aquellos departamentos dedicados al control
y prevención de la enfermedad, independientemente de la época a que se
refieran y el tipo de archivo en que se conserven y que se hayan dedicado a la
producción de datos de interés demográfico.
-
De la Administración Local: Ayuntamientos, cabildos y otras instituciones locales
dedicadas al control y prevención de la enfermedad.
-
Militares.
En
los que se suele conservar la documentación producida por los órganos Centrales
del Gobierno desde la Edad Media para España y Moderna para América Latina.
COVERTURA CRONOLOGICA
De la Epoca pre-colombina hasta nuestros días.
La descripción de los Documentos se hará de acuerdo con el anexo 2, complementando una ficha para Institución y las que sean necesarias para series documentales, en las ocasiones en que se trate de un documento individual muy relevante, la descripción se hará a nivel de documento.
Creación de una Base de Datos interactiva que pueda integrarse en otras redes de Información, fundamentalmente la red de información de fuentes documentales del Ministerio de Cultura, con posibilidad de recuperación de la información a través de una Red de Terminales.
El
intercambio de cintas magnéticas para facilitar la difusión de la información
en distintos países sin necesidad de conexión interactiva internacional que
resulta de alto costo.
Edición
de Guías de Fuentes para Historia de la Enfermedad Infecciosa, en cintas magnéticas,
en microficha y en su caso en papel.
Este
punto de recuperación de documentos reviste un interés especial para la época
contemporánea y fundamentalmente referido a los documentos y colecciones de
papeles de científicos de esta área y de instituciones y asociaciones de carácter
científico que no prestan la atención adecuada a sus documentos.
Especialmente en el área de los Archivos Personales es donde hay que realizar
una labor más urgente e importante, ya que se corre el riego de que a la
muerte de las personas que nos interesan, sus herederos no concedan la
importancia debida a sus papeles, que corren un grave riesgo de pérdida.
-Concepto
Geográfico: El proyecto se ejecutará por país, encargándose de la
coordinación del trabajo en cada país un coordinador a cuyas órdenes habrá
un equipo de 2 a 4 personas como máximo, pudiendo desarrollar el proyecto
simultáneamente en varias provincias.
El
coordinador nacional hará la planificación de instituciones a investigar y
todas las actuaciones previas necesarias para facilitar y asegurar la
posibilidad de entrar investigar y recoger la
información necesaria en cada institución. Hará así mismo el seguimiento
y revisión del trabajo realizado por los encuestadores.
Este
coordinador será un profesor universitario de la especialidad, esto es, de
historia de la materia de la que se estén recopilando las fuentes
documentales del país.
Los
miembros del equipo serán licenciados con buen conocimiento y vocación por
la Historia de la Ciencia.
-
Duración del Proyecto: El tiempo estimado para la ejecución del proyecto
es de tres meses, pudiendo prolongarse si fuera necesario.
Inicialmente,
y en atención a los recursos económicos disponibles ahora, el proyecto se
pondrá en práctica en los siguientes países: Argentina, Brasil, Colombia,
Cuba, Ecuador, España, México y Perú.
La
SLHCT, es la institución responsable de la ejecución del proyecto y ha designado
a un coordinador general del mismo: Dr. Juan José Saldaña, (Apartado postal
21-873, Distrito Federal 04000, México).
Al
mismo tiempo, con cada uno de los países que participan en el proyecto se ha
establecido un convenio entre la SLHCT y su asociación federada en ese país
para la ejecución del proyecto, nombrándose en cada caso a un coordinador
nacional.
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3.
NOTICIAS DE ACTIVIDADES DE LA SLHCT |
Como
informamos en el Boletín anterior, durante la Asamblea General de la
International Union of History and Philosophy of Science/Division of the
History of Science, celebrada en Berkeley, California, se aprobó que nuestra
Sociedad pasara a ser miembro asociado de dicha Unión. Este hecho, de suma
importancia para la SLHCT y para la especialidad en nuestra región, ha sido
bien recibido en diferentes lugares de América Latina. Es por ello que
queremos dar a conocer algunas opiniones que hemos recibido con motivo de este
acontecimiento.
“...
lo felicito por tan importante acontecimiento, el cual beneficia, como usted
afirma, a los países de América Latina”. Jorge Carpizo. Rector de la
Universidad Nacional Autónoma de México.
“Felicitámosle
justa y merecida incorporación de la Sociedad a su digno cargo a la
IUPHS/DHS. Deseamos mayor éxito en actividades conjuntas en beneficio comunidades
científicas” (telex). Gustavo Malek. Director de la Oficina Regional de
Ciencia y Tecnología para América Latina y el Caribe, UNESCO (Uruguay).
“...
expreso mis sinceras felicitaciones y votos porque continúe su exitosa labor
en beneficio de la historia cultural y científica de los países de América
Latina”. Eduardo Aldana. Director del Fondo Colombiano de Investigaciones
Científicas y Proyectos Especiales “Francisco José de Caldas”.
“Desejo ainda congratular-me com o prezado amigo pela auspiciosa noticia da SLHCT tornar-se membro associado da International Union of the History and Philosophy of Science/Division of the l-listory of Scierice”. Simão Mathias. Presidente de la Sociedade Brasileira de História da Ciência.
“...
me permito trasladar a usted la intención de nuestro Consejo Director de
felicitar a esa Sociedad por su reciente nombramiento... lo que aumentará el
prestigio que tiene esa Sociedad actualmente y beneficiará sobre todo a los
miembros que la componen”. José Martí Solórzarno. Secretario Ejecutivo
del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (Costa
Rica).
“Deseo
extender a usted y a los demás miembros de la Sociedad mi más cordial
felicitación por tan importante logro”. Héctor Nava Jaimes. Director del
Centro de Investigaciones y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico
Nacional (México).
“...
me congratulo con usted en el reconocimiento de la SLHCT por parte de la Unión
Internacional”. Javier López Facal. Vicepresidente del Consejo Superior de
Investigaciones Científicas (España) .
“Esta
es una nueva evidencia del dinamismo y la inteligencia con que usted dirige
nuestra Sociedad. Lo felicito y me felicito”. Marcel Roche. Delegado
permanente de Venezuela ante la UNESCO.
“Le
doy mi más cordial enhorabuena por el gran éxito que supone que nuestra
Sociedad haya conseguido ser reconocida como miembro de la IUHPS/DHS. Es,
ciertamente, un reconocimiento a la labor de los científicos
latinoamericanos, que se ha obtenido gracias a las diligencias de esa
Presidencia, de cuya actividad y buen hacer me están legando constantemente
noticias y pruebas”. Francisco de Solano. Director del Centro de Estudios
Históricos, Consejo Superior de Investigaciones Científicas (España)
“Nos
complace enormemente el reconocimiento hecho a la SLHCT al haber sido aceptada
como miembro de la IUHPS/DHS”. Leonor Ortíz Monasterio. Directora del
Archivo General de la Nación (México).
“...
celebro la noticia de que la SLHCT pasó a ser miembro asociadode la IUHPS/
DHS. Felicidades de nuevo por la buena marcha de la SLHCT”. Jaume Josa i
Llorca. Jefe de Publicaciones del Consejo Superior de Investigaciones Científicas
(España).
“Ha
sido una grata noticia la incorporación de la SLHCT a la IUHPS. Le felicito
una vez más por su meritoria labor como promotor de esta importante
disciplina que es la historia de la ciencia”. Guadalupe Ruiz. Subdirectora
de Publicaciones del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (México).
“...
queremos extenderle nuestras más sinceras felicitaciones, a la vez que le deseamos
muchos exitos en la importante labor que desarrollan en América Latina. Reciba,
en nombre de nuestro Director, Dr. Fernando Chaparro, nuestros sentimientos de
consideración y aprecio”. Hernán Jaramillo. Asistente Técnico del
Director de la Oficina Regional para la América Latina y el Caribe del
Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (Canadá).
“Me
alegra saber que Ia SLHCT haya pasado a ser miembro asociado de la IUHPS/DHS.
Quisiera felicitarlo muy especialmente por este hecho... Asimismo, he tomado
conocimiento con muchísima satisfacción que dentro del XVII Congreso
Internacional de Historia de la Ciencia se realizó el primer simposio
dedicado a la Historia de las Ciencias en América Latina”. Gunter Trapp.
Especialista de Programa Ciencia y Tecnología de la Oficina Regional de
Ciencia y Tecnología para América Latina y el Caride de la UNESCO (Uruguay).
Historia
de las ciencias Sociales en América Latina
Organizada
por la Sociedad Latinoamericana de Historia de las Ciencias y la Tecnología
(SLHCT) y la Escuela de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de
Puebla (México), durante los días 25, 26 y 27 de abril de 1985 se celebró
un evento científico de gran relevancia para el desarrollo de las ciencias en
la región latinoamericana. Nos referimos a la Primera Reunión de Historia
de las Ciencias Sociales en Aménca Latina, encuentro académico que congregó
a destacados científicos sociales de la región.
La
reunión se inscribió dentro de los trabajos previos al Primer Congreso
Latinoamericano de Historia de las Ciencias y la Tecnología que
posteriormente se celebraría en La Habana, Cuba (21-25 de julio de 1985) y en
ocasión del XX Aniversario de la Escuela de Filosofía y Letras de la
Universidad Autónoma de Puebla.
Independientemente
de sus objetivos propiamente científicos, que fueron reunir a los
profesionales o grupos de trabajo dedicados a la investigación de la historia
del pensamiento social y su incidencia en el desarrollo social de América
Latina, en la perspectiva nacional y regional; así como extraer de los
casos analizados las recomendaciones que permitieran elaborar nuevas
perspectivas en la investigación de las ciencias sociales latinoamericanas,
la SLHCT se fijó otro objetivo: crear la Sección de Historia de las Ciencias
Sociales. Tal cometido lo logró, pues a partir de esa fecha la sección está
funcionando y es presidida por el destacado historiador peruano Ernesto Yepes.
La
inauguración estuvo presidida dignamente por el señor gobernador del Estado
de Puebla, Lic. Guillermo Jiménez Morales, por el señor Rector de la
Universidad Autónoma de Puebla, Lic. Alfonso Vélez Pliego, por el
Coordinador General de la Escuela de Filosofía y Letras de dicha Universidad,
Dr. Adrian Gimate-Welsh y por el Presidente de la SLHCT, Dr. Juan José
Saldaña, quien sintetizó en su discurso inaugural la importancia que tenía
para la Sociedad y para la ciencia latinoamericana la reunión que ahora se
reseña. “En el acta que se levantó de la sesión constitutiva de la
Sociedad –expresó el Dr. Saldaña- explicitamente se menciona que las
ciencias sociales serán también objeto de la preocupación de la Asociación.
Hoy, nuevamente en Puebla, empezamos a realizar aquella voluntad de la
SLHCT de impulsar los estudios históricos de las ciencias sociales en América
Latina”. De tal manera que la reunión celebrada a fines de abril en la
ciudad de Puebla no fue sino la continuación de los trabajos de la Sociedad,
cuya labor ha permitido que cuente ya con 13 secciones científicas, una dirección
colectiva internacional, miembros activos en 20 países y una publicación
tetramestral que hoy ha arribado a su quinto número.
De
igual manera, resulta interesante lo que expresó en esa oportunidad el Lic,
Alfonso Vélez Pliego: “... Historiar las ciencias sociales en América
Latina significa introducirnos en algo más que a la simple narración
cronológica de su desarrollo, es ante todo profundizar y analizar una parte
extraordinariamente importante de la vida espiritual de nuestros pueblos. Es
indagar en la historia de ese colosal esfuerzo intelectual del pensamiento
latinoamericano en su intensa búsqueda por encontrar respuestas frente al
asombro y perplejidad que han producido nuestras especificas formas
socioculturales”.
La
reunión estuvo constituida por dos conferencias magistrales, impartidas por
el Dr. Daniel Camacho (“Las Ciencias Sociales en Centroamérica”) y por el
Dr. Juan José Saldaña (“La Historia de las Ciencias en América
Latina”); así como por tres mesas redondas cuyos temas fueron los
siguientes: “Las ciencias sociales en Centroamerica y el Caribe”, “Las
ciencias sociales en América del Sur” y “Las ciencias sociales en México”,
las cuales fueron presididas, respectivamente por el profesor Severo Martínez
Peláez, el Dr. Francisco Vélez y por el Dr. Luis Gerardo Ize.
Las
ponencias presentadas en la primera mesa redonda, así como los ponentes
participantes, fueron los siguientes: Susy Castor habló sobre “La historia
de las ciencias sociales en Haití”, mientras que Gérard Pierre Charles
hizo lo mismo pero en relación al Caribe; Juan Valdéz Paz expuso: “La
historia de las ciencias sociales en Cuba”, Carlos Ibarra habló sobre
“Ciencias Sociales y Sociedad en Guatemala”. A su vez, Mario Ungo Uclés
habló sobre “El desarrollo de las ciencias sociales en El Salvador y su
apote al conocimiento de la realidad del país”. Gonzalo Ramírez
expuso su trabajo sobre “El contexto histórico y los antecedentes del
surgimiento de las ciencias sociales en Costa Rica”; Carlos Castro Gómez
trató “Las CienciasSociales en Panamá. 1935-1984” y, finalmente. Miguel
de Castilla expuso sus “Apuntes para una historia de las ciencias sociales
en Nicaragua”.
En
la mesa redonda dedicada a América del Sur participaron: Lucía Salas de Tourón,
quien habló acerca del desarrollo de las ciencias sociales en Uruguay; Darío
Salinas “Aproximaciones al desarrollo actual de las ciencias sociales en el
Paraguay”, Oracy Nogueira con “A sociologia no Brasil. História das
ciencias no Brasil”, Ernesto Yepes sobre “La investigación de la historia
social en el Perú”, Andrés Guerrero quien habló sobre “El desarrollo de
las ciencias sociales en el Ecuador”, mientras que Gonzalo Cataño presentó
su trabajo titulado “El desarrollo de la Sociología en Colombia” y,
finalmente, Rafael Rengifo expuso sus ideas sobre “La Sociología en
Venezuela: Institucionalización y Crisis”.
Paradólicamente,
la mesa que menos pudo abarcar el desenvolvimiento de las cencias sociales
desde una perspectiva general, fue la relacionada con México. Las ponencias
presentadas en esa oportunidad fueron de gran calidad como prestigiados fueron
los ponentes. Sin embargo, la ausencia de varios de los exponentes invitados
(por causas ajenas a su voluntad), originó un examen parcial y fragmentario
de la historia de las ciencias sociales en México. Así, José Pascual Buxó
presentó una importante y especializada ponencia que llevó por título
“La estructura semiótica de las ideologías”, Adrián Gimate-Welsh habló
acerca de “La historia de las teorías lingúísticas”, Rodolfo Fernández
y Díaz acerca de “La Teología de la Liberación en la Historia de las
ciencias sociales en México”, mientras que, José Blanco expuso un
interesante trabajo acerca de “La historia de la Economía en México”.
Aspecto
muy importante del evento fue el debate que surgió entre los participantes
acerca de la naturaleza de las relaciones entre desarrollo social y desarrollo
histórico de las ciencias sociales, entre acción política y
desenvolvimiento científico, entre ciencia social y pensamiento social.
Particularmente homogénea fue la postura adoptada por los ponentes
centroamericanos, aun cuando entre ellos también hubo diferencias importantes
en relación a dichos aspectos.
El
planteamiento hecho por los científicos sociales centroamericanos partía de
la base de la profunda dependencia del desenvolvimiento de las ciencias
sociales con respecto a los problemas sociales y políticos que se observan en
las sociedades que son el contexto de la producción científica. Los
principales polemistas a esta interpretación del desarrollo de las ciencias
sociales fueron Rafael Rengifo, de Venezuela, quien afirmó que “... entre
el desarrollo social, el papel del contexto y el cuerpo de conocimientos, en
este caso las ciencias sociales, hay un conjunto de mediaciones sumamente importantes,
que en muchos de los casos llegan a ser más importantes que la fuerza misma
del contexto”. Particularmente agudas fueron las observaciones que hizo
Gonzalo Cataño, quien criticó el privilegiar la dimensión política en las
historias de las ciencias sociales en América Latina, la extensión abusiva
del concepto de ciencia social y pensamiento social, el soslayamiento del
hecho de que la historia de las ciencias es, a su juicio, la historia de las
ideas y que las ideas pueden encadenarse una detrás de otra y la crítica
iconoclasta a las aportaciones que han hecho a las ciencias sociales
latinoamericanas, el positivismo y el funcionalismo.
Puede
decirse que la reunión de Puebla cumplió dos grandes pbjetivos: el primero
fue despertar interés en el estudio e investigación con respecto a lo que ha
sido la historia de las ciencias sociales en la región. Puede decirse, por
poner un ejemplo, que la reunión de Puebla ha despertado inquietudes y
debates entre los científicos sociales centroamericanos, los cuales se
volvieron a reunir en San José, Costa Rica, en el mes de junio para discutir
sus diversas interpretaciones. El segundo objetivo que se logró fue la
institucionalización de ese interés a través de la constitución de la
Sección de Historia de las Ciencias Sociales de la SLHCT, acto con el cual se
cerró el evento académico que ahora hemos reseñado.
Puede
decirse, sin temor a equivocarse, que la Sociedad Latinoamericana de Historia
de las Ciencias y la Tecnología ha cumplido una vez más una importante
labor, en ese trabajo vital que es hacer balances críticos acerca de la
historia de las ciencias y con ello elevar la autoconciencia y detectar líneas
de desarrollo, carencias y necesidades.
Carlos Figueroa
(Guatemala)
II
Congreso de la Federación Internacional de Estudios sobre América Latina y
el Caribe
Del
7 al 12 de octubre pasado, tuvo lugar en Madrid el II Congreso de la FIEALC,
organismo internacional que congrega a centros de investigación e
instituciones dedicadas al estudio de América Latina, de los propios países
latinoamericanos, de Norteamérica, de Europa y de otras regiones del mundo.
La SLHCT como miembro regular de la Federación, participó en el Congreso y
estuvo representada por su presidente el Dr. Juan José Saldaña y por su
secretario regional para la zona ibérica el Dr. Antonio Lafuente.
Dentro
del conjunto de resoluciones y recomendaciones del Congreso, una se refiere
a un importante aspecto relativo a la historia de las ciencias y de las técnicas
de América Latina y dado su interés, la reproducimos a continuación.
“La
FIEALC reconoce como una tarea principal las acciones que ha emprendido la
SLHCT relativas a la conservación del patrimonio científico y técnico
iberoamericano, e invita a las instituciones miembros a apoyar esta
iniciativa con todos los medios a su alcance.
En
el marco de las iniciativas para integrar la cultura científico-técnica en
América Latina y a propuesta de la SLHCT, se recomienda promover los
estudios tendientes a rescatar, revalorizar y difundir el pasado científico y
tecnológico de los países ibéricos e iberoamericanos. En particular,
la FIEALC estima como prioritarias las investigaciones cuyo objetivo sea
analizar la historia de las decisiones en materia de política científica y
tecnológica y la historia de las instituciones docentes y universitarias
sobre las que ha recaído en la última centuria la formación de
profesionales y cuadros cualificados en América Latina. Igualmente se
recomienda impulsar los instrumentos institucionales eficaces que permitan
atender la creciente demanda popular de cultura científica”
En
el Congreso fué electo como nuevo presidente de la FIEALC el Prof. D. José
Luis Rubio Cordón, del Centro de Altos Estudios Hispánicos del Instituto de
Cooperación Iberoamericana.
Arquivar é preciso...*
Se
o poeta sente que navegar é preciso, os historiadores sentem que arquivar é
preciso... Ultrapassar o meramente vivido, registrando-o e assim preservando-o
para reflexões posteriores. Arquivar é preciso para que o acúmulo das
experiencias coletivas se transforme em saber histórico.
Nas
polémicas entre historiadores e arquivistas sobre a questão de arquivar e
eliminar documentos (todo registro da vida social) fica patente que o ponto
básico é salvaguardar o que ainda existe e preparar a futuro da arquivología
para cuando outros suportes (fitas magnéticas, vídeos, discos de laser) se
somarem a os papéis.
E
foi esta preocupação que levous os historiadores da ciência e da tecnologia
a organizar um “Seminário Internacional” ha cidade do México. A promoção
foi da Sociedade Latinoamericana de Historia de la Ciencia y de la Tecnología,
com a colaboração da Universidade Autónoma do México (UNAM). A este
Seminario compareci pelo esforço da Sociedade Brasileira de História da Ciência
e como auxilio da Fapesp (Fundação de Amparo á Pesquisa do Estado de São
Paulo), á demonstrar o interesse das instituições públicas de São Paulo
para a Questao dos Arquivos. Depois da (...) do
Sistema de Arquivos do Estado de S. Paulo, criou-se condições para que eu, o
encarreegado de cuidar deles, da condicao de Supervisor do Arquivo do Estado
de São Paulo da Secretaria de Estado da Cultura, me integrasse nas atividades
academicas desenvolvidas entre os historiadores da ciencia latino-americana. O
tema central “Problemas Técnicos de la Documentación de la Historia de
las Ciencias y la Tecnología en América Latina”, nao foi o único
abordado, nos cinco dias de discussoes. Alem da preservação dos papéis,
que guardam os relatos ou os esquemas das invenções, também pensou-se no
patrimonio cultural e científico em todas as suas manifestaçoes. Foi sempre
reclamado o reconhecimento da ciência e da tecnologa como integrantes da vida
cultural.
Um
dos pontos signficativos do encontro entre os especialistas da área de Arquivos
e Historiadores da Ciência, foi o reencontro com a cidade do México, uma
metrópole de 17 milhoes de habitantes, que consegue modernizar-se sem
deixar de cuidar de sua História. Desde o centro urbano e histórico, o Zócalo,
até o sítio arqueológico das piramides do Sol e da Lua, respira-se História.
E os historiadores da UNAM ainda reclamam da falta de cuidado com os achados
históricos... O que falar de São Paulo e do Brasil? São Paulo parece
despertar para o problema de recuperar o possível e evitar novas destruições
ambientais, através da açao do novo Condephaat de Modesto Carvalhosa
e do projeto “Luz Cultural” do Secretario Jorge Cunha Lima, ao lado das
atividades desenvolvidas pelo Dema (Departamento de Museus e Arquivo) e pelo
Darc (Departamento de Atividades Regionais da Cultura)... Oxalá! E que o
Interior e o Litoral se incorporem ou sejam
incorporados...
Mas
a cidade do México também tem suas contradições e seus problemas na área
cultural. Enquanto a UNAM ostenta um número espetacular de 380 mil alumnos,
com seu “Espacio Escultórico” e a Biblioteca Nacional a ele incorporada e
bem próxima do moderno anfiteatro do campus, de beleza indescritível,
distante poucos quilometros estão paradas totalmente as atividades da
“Universidad del Tercer Mundo”. Construída no Bairro de San Jerónimo,
onde políticos e pequenos burgueses dividem a terra com operários e
desempregados, está hoje esquecida a sem recursos para prosseguir os estudos
alí iniciados a tentar atingir seus objetivos. Próximo da enorme área
destinada a “Universidad del Tercer Mundo” fica o centro religioso de San
Jerónimo, com sua igreja seiscentista. Alí aprendi, com os moradores, a razão
da Cruz sem Cristo. Nela estao todos os elementos do sacrificio, menos Cristo
crucificado. Na compreensão dos padres de então seria impossivel fazer com
que os nativos adorassem um “Deus Vencido’”. San Jerónimo, de ceda
forma, demonstra que os vencidos nao devem ter registro nem História e
portanto nem Universidade...
lsto
me faz pensar no quanto se perdeu ou se deixou de registrar, quer por descuido
quer por premeditação. E isto coloca sempre o problema para o historiador,
que se vê a frente de lacunas irrecuperáveis e o obriga a dificil tarefa de
recuperá-las, imaginandoas... Se o passado nao cuidou de seus arquivos,
cabe ao presente evitar que novas lacunas se abram, aparelhando e modernizando
as suas instituiçoes, como o fez o México com o “Archivo General de la
Nación” ou como está fazeando o Brasil com o Arquivo Nacional no Rio de
Janeiro. Foi o antigo cárcere da Cidade do México, “arquivo de homens
semivivos, transformado em arquivo para homens livres que neles preservam a
sua vida social ao guardar para revelar a História do país. No Rio de Janeiro,
o edificio de Antiga Casa da Moeda abriga a massa documental que compoe o
acervo do nosso Arquivo Nacional, preservando um tescuro, nao menor do que
aquele que (...)dou até há pouco tempo e São
Paulo, cujo arquivo está abrigado numa antiga fábrica de tapetes (a St.
Helena) parece ter, até por destino, a perspectiva de ampliar o seu espaco
ocupando outro edificio industrial (também urna fábrica de tapetes) que,
recuperado, como a foi a prisao mexicana e a casa da moeda carioca, se
constituiria em novo local de trabalho para aqueles que buscam escrever a
nossa História. Nesse novo ambiente cultural os pesquisadores encontrarao,
adquadamente instalados, os novos trabalhadores (arquivistas, historiógrafos,
restauradores...) a batalhar pelo nobre oficio de salvar a nossa História...
Sempre tão esquecida.
Entretanto,
pode-se afirmar que há un despertar da sociedade para a questão e talvez
seja o momento do poder público e da sociedade civil irmanarem-se na luta
pela recuperação da Memória Nacional, quardada principalmente nos papéis,
ordenando-os em instituiçoes públicas aparelhadas para isso e, por outro
lado, tornando acessiveis aos interessados aqueles que se encontram guardados
em baús incomodos, num canto de urna casa qualquer.
Neste
ano, dedicado a Cultura, quando se organiza urn Ministério a ela dedicado, é
vital pensar no assunto e lembrar que aos Arquivos Nacional, Estaduais e
Municipais deve ser reservado o seu espaço, como verdadeiras oficinas onde se
restauram e se preparam peças indispensáveis para a montagem da História,
os documentos.
J.
S. Witter
(Brasil)
*
Tomado de: O Estado deS. Paulo, Sabado 8 de Junho de 1985.
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4. NOTICIAS SOBRE LA ESPECIALIDAD |
REUNIONES RECIENTES
Infraestructura para e/desarrollo de fa historía de la
medicina en la Argentina
El
título que nos plantea la mesa redonda que hoy nos convoca presupone un diagnóstico
de la situación actual y con base en él una propuesta para el futuro. No
obstante lo antedicho, estimamos que es previo definir qué tipo de
historiador de la medicina se pretende y cuáles son los objetivos que se le
adjudican a la disciplina. En ese sentido pensamos que la historia de la
medicina, en la actualidad, debe cumplir básicamente dos finalidades
primarias, por un lado ayudar a redefinir epistemológicamente la profesión,
es decir contribuir mediante el análisis histórico a revisar los fundamentos
de la medicina. Por otro lado, la historia médica debe ser considerada como
una parte más de la historia social y de las historias de la ciencia y de la
cultura. En este último sentido la historia de la medicina parecería crecer
cada vez más como una herramienta imprescindible para comprender en su auténtica
profundidad la historia general. Esta última vertiente de la historia médica
es de una riqueza extraordinaria, y prueba de ello es la gran cantidad de
estudios que a diario vemos aparecer sobre la salud de los presidentes y de
los grandes hombres públicos. Poco a poco, parecería tomarse conciencia de
que el estudio del pasado es infraccionable y que muchos de los grandes
acontecimientos políticos, militares, sociales y económicos sólo pueden
comprenderse
y explicarse a la luz de las historias especiales. En una palabra,
pensamos que las otras vertientes de la historia médica ya hoy carecen casi
totalmente de importancia. Ya no es posible concebir la historia de la
medicina como un método de aprendizaje de la medicina, como sucedió
durante siglos, hasta inclusive bien entrado el siglo pasado. Tampoco debe
pensarse la disciplina como un barniz cultural, meramente decorativo,
destinado a cubrir una apariencia o a suplir fallas en la formación cultural
general del médico.
Con
los presupuestos antedichos y con el agregado de que creemos positivo que
exista una diversidad de enfoques en las cátedras y en los equipos de
investigadores, nos animamos a encarar la problemática de fondo que hoy nos
reune.
Los problemas de la historia de la medicina, como disciplina científica, pueden ser agrupados en dos órdenes: por un lado lo universal, por el otro lo estrictamente nacional. En el primer orden la materia, como disciplina humanística que lo es, no escapa a la crisis internacional de las humanidades, fénomeno éste en el que no deseo extenderme en ésta ocasión, pero que no es un secreto para nadie. Resulta obvio señalar que desgraciadamente, aquí y en todo el mundo, cada día es menos la gente que estudia griego y latín, que lee a los clásicos y que tiene intereses profundos por los saberes ricos del pasado. El otro gran problema es la marginalidad de la disciplina. La historia de la medicina es francamente marginal para la actividad histórica y también para la medicina. Los historiadores de la medicina son una especie exótica tanto en los centros médicos como en los institutos humanísticos. Esta marginalidad complica enormemente la enseñanza y la investigación, y le determina inexorablemente un lugar secundario y tangencial en todos los grandes centros de enseñanza y de investigación. Por otra parte, la propia característica de ser una materia que enlaza dos disciplinas provenientes de campos del conocimiento tradicionalmente divorciados, conlleva una enorme dificultad para su desarrollo. Parece innecesario en éste momento resaltar que la formación del médico para abordar la historia es absolutamente insuficiente y al mismo tiempo existe un evidente déficit en la formación médica de los historiadores.
En
síntesis: la crisis de las humanidades, la marginalidad de la disciplina y
los problemas de formación de sus cultores son las tres espinas irritativas
que comparte la historiografía médica argentina con la Universidad. A ellas
quizá debiera agregarse la cuestión del pintoresquismo, es decir, el
problema que generan aquellos que se acercan al pasado médico ávidos de
encontrar prácticas exóticas, ideas estrafalarias o medicamentos
repugnantes. Esto es notorio en aquellos especialmente interesados en las medicinas
pretécnicas.
Yendo
directamente a los problemas nacionales, debemos decir que ellos son numerosos,
graves y crónicos. En primer lugar, tenemos que resaltar a falta casi total
de profesores con dedicación exclusiva o semiexciusiva. Otro tanto podemos
decir acerca de los investigadores de carrera. Otra cuestión, que atañe
exclusivamente a la Universidad de Buenos Aires, es la carencia de una
carrera docente adaptada a las reales necesidades de la disciplina. Este ítem
ha sido abordado con éxito por la Universidad de Córdoba y considero que
es un buen ejemplo a seguir el curriculum de los adscriptos de la
Facultad de Medicina mediterránea.
Otros
problemas se refieren a museos, archivos, bibliotecas, becas, premios y subsidios.
En Buenos Aires funcionó durante muchos años un museo de la medicina
anexo a la cátedra oficial. Desgraciadamente, cuando se produjo la mudanza de
1971 se privó a la cátedra del local físico adecuado para la exposición de
las piezas. De tal manera que ahora estamos en posesión de un modesto museo,
pero no existen las comodidades para exponerlo. Esto es especialmente grave
porque interrumpió un flujo espontáneo de donaciones que se había iniciado
años anteriores. Por otra parte, la carencia del museo imposibilita la enseñanza
de la historia de la técnica, que es un capítulo fundamental dentro del
total de la materia. A éste respecto debo decir que cuando se efectuaron las
obras de la plaza Bernardo Houssay, en ocasión de la demolición del viejo
Hospital de Clínicas, se previó la conservación de un pabellón para un
museo médico y se formó una comisión asesora para el mismo, que integró,
entre otros, el profesor Landaburu. Lamentablemente el proyecto no se concretó.
Allí perdimos una inmejorable ocasión de solucionar éste déficit. Asimismo
debo reconocer, una vez más, que en éste tema también la Universidad de Córdoba
está por delante de nosotros.
El
problema de los archivos es serio. Por de pronto es prudente estudiar la separación
de los archivos históricos y de los archivos administrativos, aunque
reconozco que ésto no es fácil. Quizá convendría estudiar dentro de la
misma área de las facultades médicas la creación de comisiones de archivo,
de la misma forma que existen comisiones de biblioteca. Naturalmente que los
profesores que tendrán a su cargo la dirección de los archivos mediante la
comisión ad-hoc deberán asesorarse con archiveros técnicos. Obvio es señalar
que los archivos universitarios requieren máquinas de fotocopiado y de
microfilmación, que deben ser colocadas a disposición de los investigadores
a bajo costo. Pero con los archivos universitarios no termina el problema de
archivo en cuanto a la investigación histórico-médica. Debe formularse un
plan destinado a preservar los archivos de historias clínicas y legajos médicos
de hospitales, mutualidades y organismo sociales.
No puede darse un tratamiento común a una vieja historia clínica confeccionada
por Chutro, Arce o Castex. Todo ésto debe ser coordinado con una política
nacional de archivos públicos y privados, y, lógicamente, con el
cumplimiento de la legislación vigente.
Las
bibliotecas médicas en nuestro medio son modestísimas en el campo de la
historia de la medicina. En éste terreno debemos diferenciar claramente la
riqueza relativa a fuentes, es decir textos clásicos, y la relacionada con
textos y revistas especializadas. En cuanto a la primera, la excepción la
constituye la Facultad de Medicina de Rosario, que cuenta con la valiosa
biblioteca de medicina clásica que fundó Ricardo Caballero. Las otras
bibliotecas médicas poseen materiales diversos que lógicamente no son
comparables con los de las universidades europeas. En lo que sí son muy ricas
nuestras bibliotecas médicas es en textos franceses del siglo XIX y de las
primeras décadas de éste siglo.
Con
referencia a las bibliotecas específicamente histórico-médicas, debo decir
que sólo conozco la de la Universidad de Buenos Aires. En rigor de verdad la
de nuestra cátedra es muy modesta y es en cierto sentido una biblioteca
detenida en el tiempo, que sólo ha crecido merced a donaciones y que prácticamente
en los últimos 20 años, o quizá más, no ha tenido presupuesto propio para
la compra de libros, salvo en muy contados y esporádicos episodios.
Tal
vez la cuestión podría facilitarse generando una contigüidad física entre
las cátedras de historia de la medicina y las bibliotecas centrales. De esa
manera se evitarían las bibliotecas de las primeras y se aprovecharían
mejor las segundas, creando en ellas secciones de textos antiguos y de
literatura especializada en el campo de la tiistoria de la medicina y las
humanidades médicas.
Otra
cuestión que debemos señalar es la escasez de maestros, particularmente
acentuada en el interior del país. En Buenos Aires hemos tenido alguna
facilidad para formarnos gracias a las excelentes clases de la materia
dictadas por los profesores Landaburu y Lardies. Igualmente hemos tenido la
suerte del contacto directo con los maestros Papp y Babini. Pero en el
interior, en particular en las ciudades sin facultades médicas, la situación
es realmente difícil. Aún todavía las escuelas médicas de Co(...)
y de Cuyo carecen de un profesor que facilite la preparación de nuevos
historiadores de la medicina. A esta altura tampoco puedo dejar de citar la
escasez de contactos que tenemos con el exterior, consecuencia de tres
factores: nuestra excéntrica ubicación neográfica, que determina que todo
nos quede lejos; las sucesivas crisis económicas que tornan aún más problemática
la posibilidad de los viajes; y, finalmente, el bajo poder adquisitivo de los
historiadores de la medicina al menos comparando con el
resto de los médicos.
Un
problema muy importante es el que se refiere a los trabajos de investigación
que efectuamos y los artículos que publicamos. Creo que faltan enfoques
adecuados y que es necesario una profunda renovación de las cuestiones y los
métodos. Es necesario que nos planteemos cambios audaces en la orientación
de nuestros trabajos, debemos terminar con las biografías menores, con los
relatos sin conclusiones, con las crónicas insípidas que nada aportan y con
las narraciones anecdóticas que sólo interesan a grupos muy reducidos. La
disciplina tiene capítulos apasionantes que deben ser abordados con sentido
crítico y con afán de interrelacionar lo que investigamos con la historia
argentina general. En ese sentido todos somos responsables y yo mismo soy el
primero en autocriticar mis propias publicaciones.
Otro
problema que tenemos es la carencia de una auténtica sociedad de historia de
la medicina, que sea representativa de todos los grupos y de la totalidad del
país. Es necesario repensar el tema con sentido nacional y federal. En Buenos
Aires funcionan: El Ateneo, la Sociedad de la A.M.A. y la Sociedad de
Humanismo Médico, también en la A.M.A. En Córdoba, el Ateneo. En Rosario ha
resurgido la sociedad y otro tanto está sucediendo en estos días en Cuyo.
Quizá ha llegado el momento de plantear la necesidad de una federación o
de una unificación que evite la dispersión de esfuerzos. También
carecemos de revista, y hoy, salvo las ediciones especiales de La Semana Médica
y las esporádicas publicaciones de Córdoba y La Plata, poco más es lo
que tenemos. Es necesario considerar seriamente este tema.
Debemos
contemplar la posibilidad de crear un centro nacional de información y
documentación en historia de la medicina. Primero debemos confeccionar una
bibliografía general de trabajos sobre la materia, tarea que parcialmente
ya hemos efectuado en colaboración con el profesor Horacio H. Hernández, y
luego, mas adelante, es necesario efectuar una bibliografía total de lo
escrito por los médicos argentinos. No es una tarea imposible. Sólo es
preciso una decisión política y presupuestaria para ponerla en marcha. En
buena medida, muchos de éstos problemas podrían ser abordados sistemáticamente
si creáramos un comité o junta de profesores y encargados de cátedras y
cursos, que pordría organizar reuniones periódicas y aún jornadas
exclusivas para profesores que eventualmente podrían elaborar un plan al
respecto.
En fin, no deseo dilatar más mi exposición, pues creo que los principales temas han sido ya expuestos. Quedan otros que algún día deberán merecer un análisis más profundo. Entre ellos me permito mencionar aquel de la historia de la medicina concebida como una “menopausia médica”. Me refiero a la dedicación a la historia de muchos médicos jubilados que comienzan a interesarse en la materia después de los 60 o 70 años. En la práctica, la experiencia demuestra que esta vertiente ha sido muy fructífera y que de alguna manera merece ser estimada y organizada, pero siempre con la idea de la complementariedad. Es útil y valiosa, siempre y cuando ella colabore con centros y cátedras fuertes, y no como única expresión de la materia. Otro tema que debemos e(...)iar con más profundidad es el de los médicos humanistas, tan ligados a nosotros y con los cuales compartimos, total o parcialmente, muchas inquietudes. Ellos han jugado un rol en el desarrollo de la historia médica, pero su quehacer ofrece numerosos interrogantes. Por un lado, se alza el diletantismo, el amateurismo y la falta de rigor, muchas veces producto de un equívoco o una frustración vocacional. Por el otro, es innegable la originalidad de muchos médicos humanistas, que con sus contribuciones han generado páginas fundamentales e imprescindibles y que con su prédica estimulan el desarrollo de la historia médica. En otra ocasión debemos detenernos para analizar esta vertiente.
Agradezco al Comité Organizador la oportunidad que se me brindó y hago votos para que en futuros congresos volvamos a revisar esta cuestión.
Alfredo G. Kohn Loncarica
(Argentina)
El primer Centenario de la Inmolación de Daniel
Alcides Carrión (1885-1985)
En
Lima se llevó a cabo la conmemoración del sacrificio de Daniel Alcides Carrión
al haberse cumplido, el 5 de octubre de 1985, el primer centenario de su
muerte heróica acaecida el 5 de octubre de 1885. Tradicionalmente rinden
los peruanos homenaje al mártir año tras año los 5 de octubre, pero esta
vez el homenaje alcanzó un relieve social y científico muy destacado por
tratarse de un centenario.
La
celebración del homenaje fue planeada y ejecutada por la Asociación Médica
Peruana Daniel A. Carrión (Dr. Carlos Bazán Miranda, Presidente), bajo los
auspicios del Gobierno Peruano a través del Ministerio de Salud Pública y
con la participación del Colegio Médico del Perú y de las Facultades de
Medicina de la Universidad Peruana. El año de 1985 fue declarado por el
Congreso de la República “Año Centenario del Sacrificio de Daniel Alcides
Carrión”.
El
acontecimiento central de la celebración lo constituyó el III Congreso Nacional
de Medicina (6-12 de octubre de 1985) organizado en homenaje a Carrión por la
susodicha asociación médica, con la cooperación de entidades gremiales y
universitarias asociadas y oficializado por Resolución Ministerial por el
Ministro de Salud. El Presidente Constitucional de la República del Perú,
Dr. Alan García Pérez, fue elegido Presidente Honorario del Congreso y
como Vicepresidentes honorarios: autoridades políticas, universitarias y
presidentes de sociedades médicas científicas y gremiales.
La
sede del congreso fue el Hospital Nacional Edgardo Rebagliati M. El homenaje
adquirió dimensión internacional, pues actuaciones conmemorativas realizadas
por el descubrimiento de bustos del Martir se realizaron en París, Bonn y
Berlin.
Los
ponentes, tanto peruanos residentes en el Perú, peruanos residentes en el extranjero
como extranjeros (Estados Unidos, Alemania y Francia) expusieron temas de
interés actual sobre medicina interna, cirugía, pediatría, laboratorio clínico,
anatomía patológica, diagnóstico mediante imágenes inducidas por rayos
(medicina nuclear, rayos X, ultrasonido y tomografía axial computarizada),
salud pública, ética médica, planificación familiar, vacunación, educación
médica, salud mental, rehabilitación, salud ocupacional, geriatría,
estructura y funcionamiento del sistema de servicios de salud, medicina folklórica,
legislación del trabajo médico, servicios de emergencia en el Perú y
alimentación y nutrición.
El
temario del Congreso constó de simposios, conferencias, conferencias internacionales
y temas libres. El tema oficial del Congreso versó sobre Enfermedad de Carrión.
Las
ponencias sobre Enfermedad de Carrión versaron sobre historia, etiología,
epidemiología, microscopia electrónica de las fases hemática y eruptiva,
patogenia de las infecciones secundarias (salmonelosis y toxoplasmosis) como
condicionada por depresión de la inmunidad adquirida, patogenia del
verrucoma, inmunidad humoral y tisular y esfuerzos preliminares sobre vacunación
contra Enfermedad de Carrión.
Berlin
15 de noviembre de 1985.
Manuel Cuadra
(Perú)
Recuperación y Publicación de Materiales de Interés
para la Historia de la Ciencia
The Rockefeller Archive Center of Rockefeller University, in cooperation with the Commission on Documentation of the Division of History of Science, International Union of the Histcry and Philosophy of Science, sponsored an international conference on historical editing in the history of science on April 11-14, 1985. The sessions took place at the Rockefeller Archive Center in North Tarrytown and at the University’s Seven Springs conference center nearby in Mt. Kisco, New York. Funding, in part, came from the Josiah Macy, Jr., Foundation.
Because the sessions were an outgrowth of a general documentation conference sponsored by the Commission in Edinburgh in 1983, the meeting had a broader focus than the technical problems of historical editing. At the earlier conference two concerns recurred in the papers and in the discussions. One was how practices of historians, archivists, and librarians entered into or were affected by scholarly interpretation. The second concern related to impending changes in practices produced by technological advances, particularly the need to preserve in some form the virtues of older practices. Discussions at Edinburgh and later led to the decision to discuss documentary editing, a traditional historical activity of recognized importance but one subject to strain arising from increasing costs, uncertainties of relationships to other forms of scholarship, and presently undergoing changes because of the introduction of new technologies. In attendence were editors, other historians, as well as individuals representing publishing, funding agencies, and depositories of archives and manuscripts, and included Western Europeans as well as individuals from the United States.
The
papers stressed the larger strategies necessitated by historical editing,
especially in the light of interpretations. D. Knight and N. Reingold
considered the relationship of editing to more conventional forms of
presentation. W. Montgomery considered how the surviving Darwin
documentation, considered quantitatively, gave possible clues both
biographical and conceptual. P. Harman and J. Stachel gave examples of
issues appearing in the early stages of an editing project. R. Hatch, A.
Meadows, and F. Burke presentad aspects of documentation and operational
procedures in the light of both existing assumptiens and of possible newer
ones.
A
fresh, stimulating aspect of the conference were the two papers of D. Bryden
and A. Jenkins with their emphases en non-verbal sources. Bryden’s was a
general overview of a largely neglected kind of source. Jenkins, in contrast,
gave a specific case (...)ting in both its
implications for future research and in its interpretive complexities. These
two and the other presentations stimulated spirited discussions in the formal
sessions and in the informal plenary sessions during the evenings.
En
la Universidad de Costa Rica, del 7 al 11 de octubre de 1985 se celebraron
estos dos Congresos de Matemáticas, presididos por Angel Ruiz Zuñiga.
Tuvieron como tema central la enseñanza de las matemáticas. Dentro de esta
problemática se estudió también el papel de la Historia de la Ciencia en la
enseñanza, de allí que se afirme en la introducción del programa:
Introducción
del programa: “La Historia de la Ciencia no es sólo un recurso didáctico,
es un instrumento extraordinariamente importante para definir criterios
metodológicos para la enseñanza como para diseñar derroteros en el
desarrollo de las matemáticas”.
Estos congresos fueron auspiciados por la AMC, UNED, UCR, UNESCO, CONICIT, COLIPRO y la Embajada de México. Para mayor información pueden dirijirse a:
Angel Ruiz Zuñiga,
Presidente del Comite Organizador,
Escuela de Matemáticas
Universidad de Costa Rica,
Apartado Postal 388,
San Pedro Mentes de Oca 2050,
San José, Costa Rica.
Seminario Nacional: Vida y Obra de Niels Bohr
(Colombia)
La
Sociedad Colombiana de Historia de la Ciencia, en colaboración con la fundación
Banco de la República, COLCIENCIAS, ICFES y la Sociedad Colombiana de Física,
realizó el Seminario Nacional Vida y Obra de Niels Bohr, del 7 al 9 de
octubre de 1985 en la ciudad de Cali, Colombia. De entre sus objetivos, se
destacó el siguiente:
“Proporcionar
el marco para la presentación, interpretación y discusión de trabajos
alrededor de los aportes de Bohr, tanto a la física como a la Filosofía”.
Participaron
en el Seminario varios miembros de nuestra Sociedad. En el próximo Boletín daremos
a conocer una breve reseña de este evento. Quienes deseen obtener información
mas precisa, escribir a:
Alvaro
Perea
Departamento
de Física
Universidad
del Valle
Apartado
Aéreo 25360
Cali,
Colombia.
Alvarez
G., S. La Evolución de la Orientación Vocacional en México. Tésis de
Licenciatura. México: Facultad de Psicología, UNAM.
Galicia
G., C. La presencia de Erich Fromm en México. Tésis de Licenciatura. México:
Facultad de Psicología, UNAM.
García
L.J., H. La Química Novohispana en la Epoca Borbónica (1793-1821). Tésis
de Licenciatura. México: Facultad de Filosofía y Letras, UNAM (asesor: Dr.
Juan José Saldaña).
El Grupo Argentino de Historia de las Ciencias
En
fechas recientes el Grupo Argentino de Historia de las Ciencias ha reorganizado
su Consejo Directivo. Este quedó integrado de la siguiente manera:
Presidente: Dr.
Desiderio Papp
Vicepresidente:
Dr. Luis A. Santaló
Secretario:
Dr. Alfredo G. Kohn Loncarica
Tesorera:
Lic. Leticia Halperin Donghi
Vocal: Dr.
Gregorio Weimberg.
Dirección
Postal:
Av.
Salvador M. del Carril 3782
1419,
Buenos Aires
Argentina.
Universidades
Españolas y Latinoamericanas en la Epoca Colonial
Mariano Peset, profesor de la
Universidad de Valencia, y José Luis Peset, investigador del Consejo de
Investigaciones Científicas en Madrid, han investigado durante años la
historia de las Universidades Españolas. Ahora, con ocasión del V Centenario
del Descubrimiento, han reunido un equipo de especialistas para continuar el
estudio de las universidades españolas, así como las americanas en el periodo
colonial, en Ios siglos XVI, XVII, XVIII e inicio del XIX.
Convencidos de que este programa de
investigación requiere ponerse en contacto con los investigadores
latinoamericanos de historia de las universidades, han creido oportuno lanzar
esta convocatoria a través de la Sociedad Latinoamericana de Historia de las
Ciencias y la Tecnología para conectar con estos investigadores. Su finalidad
general es intercambiar información y conocer mejor la bibliografía existente
y los trabajos en curso de elaboración; de esta forma podremos alcanzar un
mutuo beneficio y no coincidir en una misma zona de trabajo. Para lograr estos
fines, quisieramos publicar un Repertorio de Investigadores de la Historia de
las Universidades Latinoamericanas durante la Epoca Colonial, que recogiera
a cuantos se interesan en este
sector.
Para ello, solicitamos los siguientes
datos a quienes quieran figurar en este Repertorio o ponerse en
contacto con nosotros. Les rogamos que nos escriban con los siguientes datos:
- Nombre y apellidos.
- Institución en la que trabaja y dirección oficial o, si gusta, la
particular.
- Categoría Profesional (titulos, grados).
- Temas que investiga, en relación
con la historia de las Universidades. Es decir, que Universidades o qué temas.
- Trabajos que tienen en curso de realización.
- Libros y artículos publicados sobre esta especialidad.
Estamos
en contacto con algunos investigadores, no obstante, para unas conexiones más
completas, entre nosostros y los investigadores hispanoamericanos y de estos
entre sí, nos parece adecuado el vínculo que proponemos de un Repertorio,
que constituirá, sin duda, una pieza esencial de enlace y animación de estos
estudios. Dirigir la respuesta a:
Dr.
Mariano Peset,
Calle
Alemania 4
46010,
Valenicia, España.
Correspondence of Charles
Darwin, 1821-1882
The
editors of the Correspondence of Charles Darwin, 1821-1882 wish to locate and obtaine
copies of any Darwin letters that may be held by private individuals or Iibranes
in Latin Americe. Replies should be addressed te:
Frederick Burkhaedt
The Collected Letters of
Charles Darwin.
P.O. BOX 1067,
Bennington,
Vermont 05201,
U.S.A.
El
Dr. Stewart Gillmor, editor de la revista Eos, Organo de la American
Geophisical Union, informa a los especialistas de esta área, que la revista
acepta artículos de Historia de las Geociencias en América Latina. Estos deben
ser inéditos, no pasar de 25 cuartillas escritas a doble espacio y pueden
publicarse 3 ó 4 lustraciones o figuras.
Interesados dirigirse a:
C. Stewart Gillmor
History Editor of
Eos
C/o Departament of History
Wesleyan University
Middletown, CT 06457
U.S.A.