NUM. 8    ISSN 0185—5101

BOLETIN INFORMATIVO

JULIO DE 1985

 

Sociedad Latinoamericana de Historia de las Ciencias y la TecnoIogía

EDITOR: Pablo Valderrama Iturbe

CONTENIDO

                                                                                                                                 

  PÁG.

 

1.   NOTICIAS SOBRE LOS SOCIOS .................................................................................................

2

2.   NOTICIAS DE LAS SECCIONES CIENTIFICAS .............................................................................

5

3.   NOTICIAS DE ACTIVIDADES DE LA SLHCT .................................................................................

7

4.   NOTICIAS SOBRE EL PRIMER CONGRESO LATINOAMERICANO DE HISTORIA DE LAS CIENCIAS Y LA TECNOLOGIA  ....................................................................................................  

10

5.   NOTICIAS SOBRE LA ESPECIALIDAD  ......................................................................................  

16

6.   PROXIMAS REUNIONES ...........................................................................................................  

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El Boletín Informativo aparece los meses de marzo, Julio y noviembre. Se distri­buye gratuitamente entre los miembros de la SLHCT. El precio de la suscripción anual de U.S. $500. Gastos de envío por avión US. $5.00. Las informaciones que se deseen publicar deberán ser recibidas en la redacción un mes antes de la fecha de publicación y deberán enviarse a:

Lic. Pablo Valderrama Iturbe

Editor Boletín Informativo. SLHCT.

Apartado Postal 21-873

04000, México, D.F.

México.


1. NOTICIAS SOBRE LOS SOCIOS

NUEVOS SOCIOS

Al igual que en Boletines anteriores, damos a conocer en esta sección a especialistas que se han incorporado a nuestra Sociedad. El que esta sección se mantenga es indicio de la constante ampliación de la SLHCT en nuestra región y fuera de ella. Significa la aceptación cada vez mayor de su labor y su fortalecimiento con la cooperación de nuestros nuevos socios. Bienvenidos.

                                                         Dr. Almicar Herrera

Universidade Estadual de Campinas

Caixa Postal 6152

13100, Campinas, São Paulo.

Brasil.  

          

Dr. Marcelo Monserrat

Pedro Morán 3882

1419, Buenos Aires

Argentina.  

 

Dr. Eduardo Estrella

Espinosa 178 Av. Colombia

Oficina 102

Ouito, Ecuador.  

 

Fís. Eduardo Pedrero

Country Club núm. 178

04220, México, D.F

 

Dr. Diego Pareja Heredia

Apartado Aéreo 1004

Armenia, Quindío

Colombia.  

 

Dr. Jorge Uruchurtu Chavarín

Edif. A-9 903 Torres de Mixcoac

01490, México, D.F.  

 

Dr. Jorge Puerta

Apartado Aéreo 1226

Medellín, Colombia.

 

 

Dr. Donato Ramírez Jiménez

San Francisco núm. 232

Col. del Valle

03100 México, D.F.

 

Dra. Blanca Silvestrini

758 López Sicardo (2 pinos)

Río Piedras 00923

Puerto Rico.

 

Atoscar Valdivia

Universidad de Panamá

Departamento de Matemáticas

Estafeta Universitaria

Panamá, Panamá.

 

Lic. Josefina McGregor

Coordinación de Historia

Facultad de Filosofía y Letras

Ciudad Universitaria, UNAM

04510 México, D.F.

Dr. Alfredo Kohn Loncarica

Av. Salvador M. del Carril 3728

Buenos Aires (1419)

Argentina.

 

Prof. Luiz Alte Da Veiga

Museu Nacional da Ciencia e da Técnica

Rua dos Coutinhos, 23

3000 Coimbra, Portugal.

 

Dr. Milton Vargas

Rua Bela Cintia 986-15a

São Paulo, SP.

Brasil.

 

Dr. Angel Zapata

Seminario de Historia de las Ciencias, Universidad del Valle

Apartado Aéreo 2188

Cali, Colombia.

 

Dr. Ignacio Almada

Belisario Domínguez 151-4

Col. del Carmen, Coyoacán

04100, México, D.F.

 

Dr. Elías Trabulse

Centro de Estudios Históricos

El Colegio de México

Camino al Ajusco núm. 20

01000, México, D.F.

 

Dra. Inés Harding

IDM Universitat Bielefeld

Postfach 8640

48000 Bielfeld 1

Alemania Federal.

Dr. José María Infante

Vía Latina 121 Altos

Fuentes del Valle, N.L.

66220 Garza García

Nuevo León, México.

 

Dra. Nancy Leys Stepan

Columbia University in the

City of New York

Departament of History

Fayerweather Hall

New York, N.Y. 10027

U.S.A.  

Dra. Ofelia Schutte

Philosophy Departament

University of Florida

Gainsville, Florida 32611

U.S.A.  

 

Prof. Jorge Maksabedián Alvarez

Canarias 501

Col. Portales

03300 México, D.F.

 

Dr. Rolando García

Niño de Jesús 13

Delegación Tlalpan

14000 México, D.F.

México.  

 

Lic. Ma. Luisa Rodríguez Sala-Gomezgil

Instituto de Investigaciones Sociales

Torre II de Humanidades 7o. Piso

Ciudad Universitaria

04510 México, D.F.  

NUEVOS SOCIOS HONORARIOS

El Consejo Latinoamericano de la SLHCT, en su reunión del 17 y 18 de julio en La Habana acordó aprobar las proposiciones de diferentes miembros de la Sociedad para nombrar nuevos socios honorarios. Tenemos el placer de dar a conocer sus nombres:

Dr. José López Piñero (España).

Dr. Pedro Laín Entralgo (España).

Dr. Juan Vernet (España).

DISTINCIONES A NUESTROS SOCIOS

Dr. Desiderio Papp

Durante la sesión plenaria de la “Académie Internationale d’Histoire des Sciences”, celebrada durante el Congreso de Berkeley, el Prof. Desiderio Papp fue nombrado Miembro Honorario de esa docta corporación. En la misma sesión fueron designados también como Miembros Honorarios el francés Jacques Monod y el italiano Emilio Segré, ambos Premio Nobel. Felicitamos al Prof. Papp, quien es miembro honorario de la SLHCT y el único miembro activo de la “Académie” en América Latina, a la cual pertenece desde hace 40 años.

Dr Ruy Gama

El 14 de junio del presente año, el Dr. Ruy Gama obtuvo el título de Libre Docente en la disciplina “Historia de la Técnica en la Arquitectura, en el Urbanismo y en el Diseño Industrial’, del Departamento de Historia de la Arquitectura y Estética, que pertenece a la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de São Paulo, Brasil. Defendió la tésis: “A Técnolog¡a E O Trabalho Na História”, de la cual se Hará una reseña en Quipu próximamente.

A LOS MIEMBROS DE LA SLHCT Y AMIGOS DE QUIPU:

Con el número que aparecerá el próximo mes de septiembre, se completa el volu­men II de Quipu (6 números). Todos coincidimos en la importancia que tiene nuestra Revista y asegurar su continuidad es, en verdad, un imperativo. Por ello hacemos un llamado a los miembros de la SLHCT y a los lectores de Quipu para ayudarnos a con­seguir nuevos suscriptores. En especial se podría recurrir a las bibliotecas de las institu­ciones cercanas a nosotros para proponerles que se suscriban a Quipu. También, claro está, las suscripciones individuales deben incrementarse. Cada uno de nosotros podría conseguir cinco suscripciones, como mínimo, y apoyar así a Quipu. Cualquier colabo­ración será muy bienvenida y la agradecemos desde ahora.

2. NOTICIAS DE LAS SECCIONES CIENTIFICAS

Sección de Estudios sobre Historia de la Institucionalización de las Ciencias en América Latina

PROPUESTA DE PROGRAMA DE TRABAJO

Dra. Hebe Vessuri

Presidenta de la Sección

OBJETIVOS:

1. Hacer un análisis socio-histórico de las instituciones vinculadas a la actividad científica y tecnológica que parezcan claves para comprender más cabalmente las espe­cificidades del moderno desarrollo Científico y Tecnológico iberoamericano y sus pers­pectivas en las próximas décadas, frente a la dinámica contemporánea de la actividad Científica y Tecnológica internacional.

2. Estudiar la influencia de los patrones de organización institucional de los países desarrollados en la conformación de las instituciones Científicas y Tecnológicas iberoa­mericanas y explorar la dinámica social resultante.

3. Investigar los procesos de institucionalización de las ciencias como parte del proceso de gestación de una cultura específica en el ámbito local, en el cual participa­ron nuevos sectores de la sociedad. Analizar las necesidades culturales locales que las impulsaron, las condiciones locales a las que respondieron y los motivos y circunstan­cias por las que eventualmente instituciones científicas o de promoción de la ciencia perdieron relevancia o desaparecieron.

4. Contribuir a la reflexión teórica y metodolóqica sobre la historia social de las instituciones científicas y tecnológicas de la región y sus perspectivas futuras.

ACTIVIDADES PROPUESTAS                                                                                                       

1. Análisis de la naturaleza y funciones de las universidades de la región en el siglo XIX y en el siglo XX con relación a la actividad científico-técnica. Constantes y cambios.

2. Estudio de otras instituciones sociales vinculadas a la actividad Científica y Tecnológica. Sin pretensión de exhaustividad se señalan las siguientes:

3. Estudio teórico-metodológico de la historia social de la institucionalización de las ciencias y la tecnología en países de Iberoamérica, que apunte a:

a)     Elaborar un marco teórico y una metodología para el estudio de la historia de las instituciones científicas en la región.

b)     La comprensión de la institucionalización de las prácticas científicas y tec­nológicas en áreas especificas. Sugerimos comenzar con:

para ir estableciendo puentes intelectuales y sociales y diferencias significativas entre distintos campos cognitivos y constelaciones socio-institucionales.

4. Programa de reuniones sobre temas específicos que permitan la elaboración previa, la discusión durante y la publicación posterior, como libros o como números es­peciales de revistas de la región, de contribuciones originales al conocimiento en este campo.

1. Reunión: Dinámica de la Institucionalización Moderna de las Disciplinas Cien­tífico-Técnicas en Iberoamérica. Reunión conjunta con la Comisión de Ciencia, Tecnología y Desarrollo de CLACSO y Consejo Interamericano de Estudios en Política Científica, febrero de 1988 en San José de Costa Rica,

2. Reunión: Publicaciones Científicas en las Periferias. Reunión conjunta con el  Consejo Interamericano de Estudios de Política Científica, febrero de 1987 en San José de Costa Rica.

3. Reunión: La Historia de la Investigación Científica y Tecnológica en las Uni­versidades Iberoamericanas en el siglo XX, fecha y lugar por definir.

4. Las sociedades científicas en la historia de la ciencia iberoamericana, fecha y lugar por definir.

Entre los interrogantes que proponemos para su estudio y discusión como orien­tación general del programa de trabajo de la sección están los siguientes:

¿Cuáles han sido los antecedentes institucionales e intelectuales, de campos de investigación particulares en países específicos?

¿En qué consiste la actual problemática de cada disciplina estudiada, qué modos de organización institucional de la investigación son utilizados para atacar los diferentes problemas y cómo se comparan esos patrones organizacionales con los caracte­rísticos del ámbito internacional?

¿Cuáles, antes y ahora, han sido las tradiciones intelectuales, los contextos estruc­turales nacionales y globales (sociales, educacionales, económicos y políticos) que afectan el carácter de las instituciones científicas en los países iberoamericanos, los modos de entrenamiento Científico y Tecnológico, los estilos de investigación y las orientaciones resultantes del desarrollo seguido en países particulares?

¿Cuáles son las instituciones Científicas y Tecnológicas con que cuenta Iberoa­mérica para responder al desafío planteado por la reestructuración del sistema de pro­ducción de conocimiento a nivel internacional, cuáles son sus limitaciones, cuáles sus potencialidades, qué roles sociales e ideológicos tienen esas instituciones en las socieda­des nacionales? A la luz de la experiencia histórica de la región, ¿cuáles parecieran ser las estrategias a fomentar de desarrollo institucional de la región ante el impacto de las huevas tecnologías?

Sugerimos prestar especial atención a las nociones de transferencia y creación de conocimiento Científico y Tecnológico. El supuesto básico es la idea de que el conoci­miento cruza límites internacionales y en nuestro caso nos interesa muy especialmente ver lo que sucede en la medida que cruza esos limites, y la efectividad de su uso. Por eso, importa explorar el desbalance de tales transferencias. Entre los mecanismos de incorporación que sugerimos analizar están:

1) La cooperación científico-técnica internacional desde los centros mundiales, tal como se manifiesta en blue-prints institucionales y en estilos de investigación en dis­ciplinas y especialidades particulares;

2) Los programas de becas para entrenar jóvenes en las instituciones culturales del centro, en tanto que allí se familiarizan con esos patrones institucionales que luego ayudan a trasplantar a sus países de origen;

3) La modernización de las instituciones educacionales, especialmente las de tercer y cuarto niveles, para producir una nueva clase de personas entrenadas, con capacidad científico-técnica, capaces de manejar las nuevas instituciones y programas que requiere el nuevo orden económico y político mundial;

4) La institucionalización de las actividades de investigación en las distintas dis­ciplinas científicas y técnicas;

5) Las organizaciones nacionales, regionales e internacionales en las que partici­pan los científicos de la región.

Para referencias más detalladas con respecto a algunos aspectos del enfoque propuesto pueden consultarse mis trabajos siguientes:

Vessuri y Safar, “Elementos para la historia social de la química en Venezuela: la Sociedad Venezolana de Química”. En: E. Diaz, Y. Texera, H. Vessuri (compiladoras), La ciencia periférica. Monte Avila Editores, Carácas, 1984.

Vessuri (editora). Ciencia académica en la Venezuela moderna. Historia reciente y perspectivas de las disciplinas científicas. Fondo Editorial Acta Científica Venezola­na. Carácas, 1984.

Vessuri, “The search for a scientific community in Venezuela: from isolation to applied research”, Minerva, vol. XXII núm. 2,1984.

Vessuri, “Las Universidades latinoamericanas y la investigación científica.” Tra­bajo realizado para CRESALO-UNESCO, Caracas, noviembre 1984, (En prensa CRE­SALC).

3. NOTICIAS DE ACTIVIDADES DE LA SLHCT

Segunda asamblea general de la SLHCT

Conforme a lo señalado en la convocatoria, y para dar cumplimiento a lo estable­cido por nuestros Estatutos, se realizó el día 25 de julio en La Habana, Cuba, esta Asamblea. En ella tomaron parte todos los miembros de la SLHCT que concurrieron al Congreso de La Habana. Tres fueron los asuntos principales que fueron abordados por los asistentes y que se encontraban en el orden del día propuesto por el Comité Ejecu­tivo: modificaciones al Estatuto, escrutinio de los votos en la elección para presidente y miembros del Consejo Latinoamericano y selección de la sede del II Congreso.

En cuanto al primer punto, nuestro presidente el Dr. Juan José Saldaña G. pre­sentó el proyecto de modificaciones que anteriormente había sido aprobado en prime­ra instancia por el Consejo Latinoamericano. Las modificaciones que se propusieron y que fueron aprobadas por unanimidad en la Asamblea, conciernen a la creación de cua­tro secretarías regionales (cono sur, zona andina, zona centroamericana y caribeña y zona ibérica) para descentralizar las actividades de la Sociedad; a la formación como entidad orgánica de la SLHCT de la federación de asociaciones nacionales de historia de las ciencias y la tecnología; y a la mejoría del sistema representativo en el gobierno de la SLHCT, y en especial del Consejo Latinoamericano. La nueva edición del Estatuto que está siendo preparada, y que será distribuida en breve entre los socios, contendrá las modificaciones que fueron aprobadas en La Habana.

El escrutinio de la votación que se llevó a cabo por correspondencia entre los socios activos, arrojó los siguientes resultados: electo por unanimidad para el cargo de presidente, el Dr. Juan José Saldaña G.; para los cargos de miembros del Consejo La­tinoamericano resultaron electos por mayoría el Dr. Shozo Motoyama y el Dr. Elías Trabulse, de Brasil y México respectivamente.

Sobre la sede del próximo Congreso, la Asamblea conoció la proposición que hi­ciera el Dr. Milton Vargas, vicepresidente de la Sociedade Brasileira de História da Ciên­cia, y a nombre de ésta, para que el Segundo Congreso Latinoamericano de Historia de las Ciencias y la Tecnología tuviera lugar en Brasil. El Dr. Vargas informó también de las gestiones iniciales que la SBHC realizó ante organismos gubernamentales y universi­dades de su país, para obtener el apoyo necesario para la realización del Congreso. La SBHC es la asociación federada a la SLHCT que cuenta con el mayor número de miem­bros (350), y que viene realizando una vida académica muy activa, así como editorial, ya que a la fecha lleva publicados dos Boletines y por estos días aparecerá el primer número de su Revista. A la vista de estos antecedentes que recomendaban otorgar a Brasil la sede de nuestro próximo Congreso, la Asamblea decidió por unanimidad que el Congreso de nuestra Sociedad que tendrá lugar en 1988, se realice en aquel país.

El Dr. Saldaña presentó un informe de actividades correspondiente al periodo 1982-1985, que fue aprobado por la Asamblea. También se ratificaron las secciones científcas que fueron creadas durante esta primera etapa en la vida de la Sociedad. Por último, la Asamblea expresó su reconocimiento a los colegas que hicieron posible la realización del Congreso en La Habana y a la Academia de Ciencias de Cuba que lo auspició.

Al concluir esta Asamblea pudo constatarse la existencia de una continuidad y normalidad organizativa en la vida de nuestra ¡oven Sociedad. Fundada hace tres años únicamente, hoy constituye una red académica latinoamericana vigorosa, única en su género. Una nueva etapa en la vida de la SLHCT, empezó el 25 de julio de 1985. Todos debemos felicitarnos por los éxitos logrados.

La SLHCT ingresa como miembro asociado a la IUHPS/DHS

Como es del conocimiento general, del 31 de julio al 8 de agosto pasado tuvo lu­gar la Asamblea General de la International Union of History and Philosophy ofScience/ Division of History of Science (miembro afiliado de ICSU-UNESCO), la cual se realiza cada cuatro años en el marco de los Congresos internacionales de Historia de la Cien­cia. En esta ocasión el XVII Congreso Internacional de Historia de la Ciencia tuvo lugar en Berkeley, USA.

Con anterioridad a esta Asamblea General nuestra Sociedad había establecido contactos con la directiva de la IUHPS/DHS para el establecimiento de relaciones for­males entre ambas asociaciones. Así, en la agenda de Berkeley quedó incluida nuestra solicitud para incorporarnos a la Unión Internacional. El Presidente de ésta, el Prof. Erwin Hiebert (Harvard), en la primera sesión de la Asamblea invitó a nuestro presidente el Dr. Juan José Saldaña, a hacer una presentación de la SLHCT a los representantes de cuarenta países que forman parte de la Unión. En su alocución el Dr. Saldaña destacó la peculiaridad de nuestra Sociedad, es decir, una sociedad regional que agrupa a individuos y a asociaciones de América Latina. Esta circunstancia obedece, dijo el Dr. Saldaña, a la entidad histórica que es América Latina tanto en el plano de su historia como de su cultura. Por otra parte, se refirió a las actividades que realiza la SLHCT desde su fundación y a los proyectos que están en curso de realización.

En la segunda sesión de la Asamblea realizada el día 6 de agosto, se presentó formalmente la candidatura de nuestra Sociedad para pasar a ser miembro asociado de la Unión. La delegación de Estados Unidos a través de su presidente el Prof. Hankins hizo la propuesta, la cual fue secundada por la delegación de Brasil. Por unanimidad de votos se adoptó la decisión de incorporar en el caracter mencionado a la SLHCT. Un largo aplauso rubricó esta desición.

Es importante señalar que esta fue la primera ocasión que la Unión Internacio­nal reconoce a un organismo regional, y la primera también en que incorpora a un miembro asociado. Por último, tanto el Prof. Hiebert como el Prof. Shea, secretario de la IUHPS/DHS, solicitaron al Dr. Saldaña que transmitiera a todos los miembros de la SLHCT, su felicitación por este acceso de su organización a un reconocimiento in­ternacional.

Cross-Cultural Transmission of Natural Knowledge and its Social lmplications: Latin América

Bajo este titulo tuvo lugar en el Congreso de Berkeley el simposio que organizó el Dr. Juan José Saldaña. Es de mencionarse que nunca antes se había dedicado un sim­posio en los congresos internacionales de historia de la ciencia a la temática latinoamericana. En esta ocasión se presentaron 10 trabajos de un alto nivel de competencia sobre América Latina, que atrajeron la atención de los congresistas. Estos trabajos serán pu­blicados en breve en una edición en inglés. Los participantes fueron los siguientes: Dra. Hebbe Vessuri “The Modern lmplantation and development of scientific disciplines in Venezuela and their social implications”; Dr. Ubiratan D’Ambrosio “The problematics of history of science in Latin Arnerica”; Dr. Shozo Motoyama “The social history of science in Brazil”; Dra. Inés Harding “The transmission of Mathematics to Chile”; Prof. João Carlos Victor García “The Brazilian Heritage”; Dr. Rafael Chabrán “The reception of Darwinism in Argentina: an approach”; Dra. Rosaura Ruiz “Introduction of Darwinism in Mexico: Haeckelism in Mexican biology”; Dr. Eduardo Ortiz “Einstein’s visit to Argentina in 1925”; Nancy L. Stepan “Latin American Science and the world eugenics movement”. El presidente honorario del simposio fue el Prof. Desiderio Papp, quien dirigió unas palabras a los asistentes para manifestar su beneplácito por el desa­rrollo que está teniendo la historia de las ciencias en América Latina. Felicitó a los participantes por sus trabajos y al Dr. Saldaña por su eficiente labor organizativa y de promoción de esta disciplina en América Latina.

4. NOTICIAS SOBRE EL PRIMER CONGRESO LATINOAMERICANODE HISTORIA DE 

LAS CIENCIAS Y LA TECNOLOGIA

PALABRAS INAUGURALES PRONUNCIADAS POR EL PRESIDENTE DE LA SOCIEDAD LATINOAMERICANA DE HISTORIA DE LAS CIENCIAS Y LA TECNOLOGÍA, DR. JUAN JOSE SALDAÑA GONZALEZ

Dra. Rosa Elena Simeón Negrin, presidenta de la Academia de Ciencias de Cuba, y presidenta del Comité Organizador Cubano del Congreso.

Distinguidos colegas representantes de las Asociaciones de Historia de las Cien­cias y la Tecnología de América Latina y de España que nos acompañan en el Presidium.

Distinguidos invitados especiales y representantes de las instituciones que auspician el Congreso que nos honran con su presencia.

Estimados colegas y amigos de la Sociedad Latinoamericana de Historia de las Ciencias y la Tecnología.

Señoras y Señores:

En el ancho y largo territorio de nuestra América las ciencias y las técnicas se han cultivado y desarrollado en todas las épocas de su historia. Como es natural, en todo momento estas actividades intelectuales y materiales expresaron a su manera las condiciones sociales particulares de la región que les daba vida y que las hacia posibles. Aún antes de la llegada de los españoles a estas tierras, y de manera que aún hoy nos asombra, en la cordillera andina y en Mesoamérica los pueblos que ahí habitaron, eran de avanzada cultura y organización social y desarrollaron una ciencia y técnicas que expresaban tanto su cosmovisión como su respuesta a las necesidades sociales y modo de organización social. La astronomía y matemáticas mayas e incas, sus fastuosas y funcionales obras de ingeniería de éstos y otros pueblos de la región, su medicina, agri­cultura y náutica, entre otras muchas realizaciones han quedado como prueba del hon­roso pasado científico-técnico de América. Es oportuno mencionar aquí, que también congresos científicos tuvieron lugar en ese periodo, como el Congreso Científico de Anáhuac, que tuvo lugar en Malinalco.

La llegada del conquistador dió comienzo a un diálogo científico entre Europa y América del cual fueron portadores iniciales cronistas como Sahagún, Martin de la Cruz y  Juan Badiano, en México o Huamán Poma en Perú. El siglo XVI fue testigo también del proceso de sincretismo que entonces se inició en varios campos del saber, entre la tradición europea y la autóctona indígena. Ese siglo, y los que siguieron del periodo colonial, fueron también de contribuciones y aportaciones sumamente valio­sas, y de las cuales rápidamente recuerdo aquí, las de Bartolomé de Medina, Barba, Diez Freyle, Henrico Martínez, Diego Rodríguez, Sigüenza y Góngora, y para el siglo XVIII, el de nuestra peculiar ilustración, Alzate, León y Gama, Bartolache, Unanué, Espejo, Espinosa, Romay, Mompox, Mutis, Caldas, Andrada o Silva, Campins y Balles­ter, entre muchos más.

El advenimiento de la independencia significó para éstos países la posibilidad de un desarrollo científico-técnico propio que, continuando lo ya desarrollado por sus ilustres antepasados, pondría al servicio de las jóvenes repúblicas a la ciencia y la tecnología. Próceres como Bolívar, Santander, y Sucre tuvieron ideas precisas a este respecto. En Brasil, la corte imperial y la ilustración que introdujo en el país, señalaba igualmen­te la necesidad de superar el atraso en que se encontraba Brasil para hacer de la ciencia algo útil para la sociedad. Fueron diferentes las razones que hicieron que estos países no pudieran entrar en la senda del progreso que se vislumbraba al despuntar el siglo XIX. No por ello, sin embargo, se abandonó el interés por las ciencias, sino que inclusi­ve se incrementaría, hasta llegar a ser una de las aspiraciones fundamentales de los sec­tores progresistas, como los liberales, que pasaron a ser verdaderos abanderados de la enseñanza de las ciencias y de su institucionalización. Sobre este punto, es necesario hacer notar que instituciones científicas y cultura­les se establecieron en América desde una época temprana. La imprenta en el siglo XVI, Universidades en México y Perú en el mismo siglo. Ya al finalizar el siglo XVII se crearon instituciones científicas modernas como el Real Seminario de Minería y el Jardín Botánico en México o el observatorio de Bogotá, entre otras. La primera Sociedad Científica se estableció en México en 1833, el Instituto de Geografía y Estadística, que había conocido precursores en otros países bajo la forma de Sociedades patrióticas al finalizar el siglo XVIII. Ya en 1822, Alexander von Humboldt había expresado su intención de establecer una sociedad científica latinoamericana. En una carta dirigida a su hermano Guillermo despachada desde Verona, del 17 de octubre, Humboldt dice “... Tengo un gran proyecto de un establecimiento central de ciencias en México, para toda la América libre.” Como sabemos el proyecto de Humboldt nunca se realizó, como tampoco su deseo de establecerse en América. De hecho transcurrió todavía bas­tante tiempo antes de que los científicos latinoamericanos establecieran contactos y comunicación regular entre ellos, como la que actualmente se está produciendo. Prime­ro hubo que vencer barreras y dificultades que lo impedía y que hacían —y hacen aún hoy— más fácil la comunicación con Europa, por ejemplo, que entre los propios países latinoamericanos. Después fue necesario comprender que la ciencia tiene compromisos ineludibles con la sociedad, que es la que la alienta, y que la cooperación regional es positiva.

Ahora bien, si la actividad científica y técnica han conocido un desarrollo signifi­cativo, siendo justo, en consecuencia, reconocer la variedad y la riqueza de nuestro pasado científico y técnico, como tal parte integrante de nuestra historia y de nuestra cultura, la historia de las ciencias y de las técnicas había tenido hasta una época reciente un desarrollo muy escaso. Salvo la historia de la medicina que ha tenido un desarro­llo relativo mayor, la historia de las ciencias sólo excepcionalmente tuvo cultores. Entre ellos, Babini, Izquierdo, Beltrán, Acevedo, Hernández de Alba y De Gortari. Trabajo individual, aislado y con pocas repercusiones en latinoamérica y en su propio país. Trabajo tesonero el que desarrollaron estos historiadores para dar a conocer el intere­sante y valioso pasado científico de sus países. Ninguno, anoto de paso, estuvo nunca en la posibilidad de extender una mirada regional sobre la historia científica y técnica.

En 1982 tuvo lugar en México la Primera Reunión Latinoamericana de Historia­dores de las Ciencias, y en esa ocasión se fundó la Sociedad Latinoamericana de His­toria de las Ciencias y la Tecnología. En los 3 años que han transcurrido desde entonces, nuestra Sociedad ha realizado esfuerzos para constituir una red académica en América Latina, dedicada al estudio de la historia de las ciencias y la tecnología. Ahora conta­mos con miembros en 20 países. Mediante 14 secciones científicas se viene impulsando el trabajo académico de investigación. Desde 1984 iniciamos la publicación de la primera revista de historia de las Ciencias y la Tecnología de América Latina, la revista Quipu, de la cual han aparecido ya 5 números. Por otra parte, la SLHCT ha promovido la crea­ción de asociaciones nacionales de historiadores de las ciencias, y a la fecha ya son 7 las que se han constituido en otros tantos países de América Latina, las cuáles integran ahora en el marco de la SLHCT, una federación regional.

Este despertar de la historia de las ciencias en América Latina llega hoy a este Primer Congreso Latinoamericano de Historia de las Ciencias y la Tecnología, aquí, en la Ciudad de La Habana. Llegamos a este Congreso procedidos de una intensa acti­vidad académica internacional que ha incluido 11 reuniones internacionales en 3 años, organizadas o promovidas por nuestra Sociedad, en América Latina, España y Estados Unidos.

En este periodo se ha venido constituyendo el temario que ocupa nuestro trabajo del cual desearía mencionar aquí sus lineas fundamentales:

Por último, promover la profesionalización y la formación de historiadores de las ciencias y la tecnología.

Este Primer Congreso de la Sociedad viene así a concluir una primera etapa de la vida de la Sociedad, dedicada a tareas organizativas y promocionales, a la vez que de investigación. La realización de la segunda Asamblea General durante este Congreso, permitirá obtener las nuevas orientaciones para el periodo que se Inicia.

Un Primer Congreso Latinoamericano de Historiadores de las Ciencias y la Tec­nología, es sin duda un hecho trascendental en la historia cultural latinoamericana. Marca, por si solo, el final de un “complejo de inferioridad cultural’’ que nos permitirá asumir críticamente y objetivamente nuestro pasado científico y técnico, hasta ahora mantenido como “secreto’, y extraer de él las consecuencias que se imponen para nuestra comprensión del presente.

Este Congreso ha sido posible gracias al apoyo y la colaboración de numerosas personas cuyos nombres me resulta imposible mencionar aquí totalmente. Pero, sobre todo, ha sido posible gracias a ustedes, los congresistas aquí presentes, que salvando dificultades diversas, económicas especialmente, han respondido a nuestra convocato­ria para contribuir a esta tarea de recuperación de nuestra memoria histórica.

A nombre de la SLHCT y el mío propio expreso nuestro agradecimiento a las instituciones que auspiciaron este Congreso: la Universidad Nacional Autónoma de Mé­xico, el Consejo Nacional do Ciencia y Tecnología (CONACYT) de México, al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONCYTEC) del Perú, y a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). De la misma forma, agradezco la presencia aquí de los distinguidos representantes de estas institu­ciones, el Dr. D. Leopoldo Zea, el Dr. D. Gonzalo Halffter y el Dr. D. Roger Guerra García.

De manera especial, a nombre de la SLHCT, deseo agradecer a la Academia de Ciencias de Cuba por haber acogido nuestra iniciativa para organizar este Congreso y por haberlo realizado de tan eficiente manera. Muchas gracias.

LA HISTORIA DE LAS CIENCIAS Y LA TECNOLOGIA EN AMERICA LATINA Y EL MUNDO CONTEMPORANEO

Acuerdo del Consejo Latinoamericano de la Sociedad Latinoamericana de Historia de las Ciencias y la Tecnología*

Los participantes en el Primer Congreso Latinoamericano de Historia de las Ciencias y la Tecnología, celebrado en La Habana, capital de la República de Cuba, del (...) al 25 de julio de 1985, aunados en el propósito de llevar adelante el movimiento por una investigación rigurosa del desarrollo de la ciencia y la tecnología en nuestros países, por estudiar los vínculos históricos que en este campo del saber nos identifican, consi­deramos que con este fructífero y exitoso congreso culmina una etapa y se abre otra nueva en la consecución de los fines en torno a los cuales nos hemos agrupado.

La Historia de las Ciencias y la Tecnología ha resultado ser el ámbito en que los científicos de las más diversas disciplinas científicas y técnicas pueden examinar no sólo las raíces, mediatas o inmediatas del actual estado de nuestros conocimientos, sino tam­bién los problemas del futuro desarrollo y los obstáculos en los avances hacia una me­jor comprensión de las necesidades del progreso socioeconómico de nuestros países y un merecido reconocimiento del saber científico como porción esencial de nuestros valores, tanto nacionales como latinoamericanos.

El rescate de nuestras tradiciones en este campo no es en sí mismo un fin, sino un vehículo hacia una mayor comprensión de nuestros intereses comunes, nuestra con­tribución a la identificación de las esencias y realidades de los respectivos propósitos nacionales, a la solución de dificultades que se nos crean en el camino emprendido ha­cia el desarrollo integral de esta parte de la humanidad que aquí circunstancialmente representamos, la de Nuestra América.

La falta de comunicación estable entre las comunidades científicas de nuestro medio cultural latinoamericano, y también fuera de este ámbito, la ausencia de amplios programas que integren los diversos puntos de vista existentes en nuestra área cultural y muchos otros factores hacia cuya eliminación se dirigen los esfuerzos como el de este Congreso, se ven —no obstante— entorpecidos y parcialmente anonadados por la encru­cijada en que hoy nos hallamos y que a todos nos afectan.

Una inmensa corriente de recursos se sustrae de nuestras naciones para ser dedicadas, de manera totalmente irresponsable, a la fabricación de armas, cada vez más sofisticadas, orientadas a la destrucción de la humanidad. Ya el espacio de estrellas y cometas quiere ser invadido por artefactos que significan un peligro real para la existencia ­del ser humano y, por ende, de nuestro planeta y, lo paradójico, casi increíble de  esta situación, es que estos recursos se extraen precisamente del tesoro que crea el tra­bajo humano.

El mundo conoce hoy una crisis multifacética de gravedad incomparablemente superior a otras por las que ha atravesado, por una alarmante y siempre creciente depauperaclón, no obstante las enormes potencialidades que representan los recursos naturales de este continente y la inteligencia y capacidad de sus pueblos. A esta pers­pectiva de cada vez menos recursos para la ciencia y la tecnología y, por ende, cada vez menos posibilidades de comunicarnos y unir nuestros esfuerzos investigativos hacia los altos fines que nos hemos propuesto, se añade ahora un fenómeno económico al que se le presta atención preferentemente por los estadistas y científicos eminentes: la deuda exterior del contingente de países de América Latina. Buscar vías que conduzcan a la anulación de esta deuda como única forma para establecer el equilibrio económico y abrir posibilidades serias para iniciar un Nuevo Orden Económico Internacional que podrá impulsar un desarrollo acelerado del potencial científico-técnico y, por ende, el trabajo creador de los hombres de ciencia.

Este Congreso ha sido un magnifico exponente de lo que se ha logrado durante siglos por el quehacer científico y humano. Ha revelado la preciosidad del arma que constituye la historia de las ciencias y la tecnología para aquilatar lo mejor de los es­fuerzos del pasado y las sendas abiertas al progreso futuro.

Los participantes del Congreso están convencidos del futuro luminoso que tienen ante si la ciencia y la técnica en el contexto latinoamericano; aprecian en toda su exten­sión este esfuerzo de integración que representa la Sociedad Latinoamericana de His­toria de las Ciencias y la Tecnología e invitan a fortalecerla y expandirla; abogan porque se reconozca oficialmente el papel tan importante que para la formación de científi­cos capaces representa la Historia de las Ciencias y la Tecnología y expresan su convic­ción más profunda de que este Congreso contribuirá a efectuar eventos cada vez más ricos y profundos en el análisis del papel que han desempeñado los sabios y la ciencia por hacer un mundo más justo y más humano.

* Presentada a la última plenaria del Primer Congreso Latinoamericano de Historia de las Ciencia y la Tecnología y aprobada por unanimidad como declaración final del mismo. La Habana, Cuba. 25 de julio de 1985.

EL PRIMER CONGRESO LATINOAMERICANO DE HISTORIA DE LAS CIENCIAS Y LA TECNOLOGÍA

Resulta imposible dar una relación completa de las actividades que tuvieron lugar durante el Congreso, por el número de ellas y las limitaciones de espacio de este Boletín Informativo. Para las estadísticas de nuestras reuniones, mencionemos: algo más de 300 participantes inscritos, provenientes de 20 países. 200 comunicaciones científicas, conferencias especiales y ponencias dentro de los simposia. Actividades sociales y eventos de adhesión al Congreso por parte de Argentina, Cuba, México. Innumerables en­cuentros de viejos y nuevos amigos, intercambio de sobretiros, de fotocopias de las ponen­cias, de bibliografías y de numerosas experiencias en este segundo gran encuentro de historiadores latinoamericanos de las ciencias y la tecnología. Habiendo tenido como marco las magnificas instalaciones del Palacio de las Convenciones de la Cd. de La Ha­bana, el Congreso fue inaugurado el domingo 21 de julio por la Presidenta de la Acade­mia de Ciencias de Cuba, Dra. Rosa Elena Simeón, y con intervenciones de nuestro presidente, el Dr. Juan José Saldaña, y del presidente de la Sociedad Cubana de Historia de la Ciencia y las Técnicas, el Dr. Salvador Vilaseca. Todos ellos señalaron la significa­ción que reviste la realización de nuestro Congreso, y el avance que se constata en la profesionalización de nuestra disciplina en América Latina, así como el liderazgo que objetivamente tiene nuestra SLHCT en la promoción de la misma. Ante más de 500 per­sonas presentes en la sesión inaugural, las personalidades que hicieron uso de la pala­bra, coincidieron en destacar la trascendencia para la historia científica y cultural de América Latina de este Primer Congreso Latinoamericano de Historia de las Ciencias y la Tecnología.

A continuación, se sirvieron los clásicos “mojitos’ cubanos, dando así buen prin­cipio a los trabajos del Congreso. Al día siguiente, y conforme al programa elaborado con anterioridad, iniciaron los trabajos de las distintas secciones del Congreso, así como los simposia y las conferencias magistrales. A partir de ese momento, cada quien se dirigía a la sección en la que participaba o a la que le interesaba para escuchar y debatir el tema de su especialidad. Nuevas “citas” para la hora del almuerzo, o para más tarde en el “Floridita”, o en algún otro sitio, para continuar las discusiones o los comenta­rios “post-congreso”, hacer planes para el futuro, arreglar algún proyecto conjunto, o, muy sabrosamente irse a pasear con los amigos por La Habana Vieja o al Malecón a los carnavales.

En cuanto a los trabajos que se presentaron, la mayoría respondieron a lo que se esperaba en cuanto a calidad académica y rigor científico, no obstante, “hubo de todo” como es normal, ya que en alguna medida priva todavía el amateurismo propio de una disciplina joven en una región del mundo donde muy poco se había hecho por elevar la calidad y el nivel de competencia de los trabajos históricos. Todos, sin duda, aprendi­mos algo; esto fué de lo más positivo del Congreso. Hubo, y de ello podemos estar muy satisfechos, ponencias de un alto nivel académico y de un gran interés por abundante y valiosa información que contenían, así como por las vías novedosas y esclarecedoras que emplearon para entender la historia de nuestra ciencia. Verdaderas contribuciones. Igual en algunas mesas redondas, como la dedicada a los marcos conceptuales, que puso de relieve un esfuerzo tan importante como escaso en nuestro medio, para “pensar” nuestra ciencia y técnicas y su historia. Hubo, también, “vedettes” de la disciplina que nadie quería perderse, ya para escucharlas, discutir con ellas, solicitarles información o consejo.

Durante los cuatro días del Congreso, vivimos una actividad febril, una verdadera “fiesta” académica y científica. Desde ese punto de vista el Congreso fue irreprochable. Algo que nos parece debe mencionarse especialmente, fue la presencia de una numero­sa delegación española y la presencia oficial de la Sociedad Española de Historia de las Ciencias. Su participación y sus trabajos evidenciaron los vínculos académicos que existen entre latinoamericanos y españoles, así como la existencia de temáticas que nos son comunes y que evidentemente tenemos interés y necesidad de cultivar conjunta­mente. En número y en calidad, desde luego, la presencia mexicana fue también espe­cialmente visible. De los demás países latinoamericanos hubo una participación importante y calificada, limitada tan sólo por los altos costos que tuvo viajar a Cuba. Muchos fueron los colegas de distintos países que no asistieron al Congreso por falta de apoyos económicos. También estuvieron presentes algunos historiadores de países socialistas, y de otros países europeos. Lamentablemente, colegas de los Estados Unidos no pudie­ron asistir por problemas de carácter político.

El Congreso concluyó el día 25 de Julio. En la tarde de ese día se realizó la Asam­blea General de nuestra Sociedad. Varios asuntos interesantes se trataron ahí, de lo cual se da cuenta en otra parte del Boletín Informativo. No dejemos de mencionar aquí dos de ellos que produjeron reacciones muy entusiastas. Uno fue la continuidad de los tra­bajos de nuestra Sociedad, algo verdaderamente notable, dentro de lo cual hay que mencionar las elecciones que permitieron que los miembros de la SLHCT decidieran confiar al Dr. Juan José Saldaña, para un nuevo periodo, la presidencia de la misma, y a los profesores Elias Trabulse y Shozo Motoyama incorporarlos al Consejo Latinoa­mericano. El otro punto que despertó especial entusiasmo fue la decisión de otorgar a Brasil la sede de nuestro Congreso de 1988.

En la sesión de clausura, además de las intervenciones oficiales, se propuso a los asistentes la adopción del texto que el Consejo Latinoamericano había acordado, sobre “La historia de las Ciencias y la Tecnología en América Latina y el mundo contempo­ráneo,” el cual resultó aprobado por consenso.

La clausura remató en la que será una memorable sesión en el “Tropicana”. Ahí nos despedimos entre rones, compases bullangueros y afectuosos abrazos, diciéndonos hasta...  Brasil.

ADHESIONES AL CONGRESO

Muestra Bibliográfica Argentina de Historia de las Ciencias

La Fundación para el Estudio del Pensamiento Argentino e Iberoamericano (FEPAI), presentó como adhesión al Congreso una Muestra Bibliográfica con el auspi­cio del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de Argentina. De la exposición se imprimió un catálogo “Selección de Libros sobre las Ciencias y su Pasado en la Repú­blica Argentina”, con notas de Robero A. Ferrari y reproducciones facsímiles de las portadas de dichas publicaciones

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La Ciencia y’ la Técnica en Cuba. Muestra Bibliográfica

La Biblioteca Nacional “José Martí” de Cuba, organizó esta muestra bibliográfi­ca del libro científico y técnico cubano para los delegados y asistentes al Congreso. De la exposición se publicó un catálogo bajo la dirección del Israel Echeverría y realizado por Azucena López, Elena Giraldez, Maria Victoria Morales, Ernesto de los Ríos y Lidia Núñez.

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Universidad Nacional Autónoma de México. Exposición Bibliográfica

La UNAM presentó ante los asistentes al Congreso una muestra de 100 títulos de libros que se editan en la imprenta Universitaria y que reflejan la diversidad de temas y especialidades que se cultivan actualmente en dicha Institución.

5. NOTICIAS SOBRE LA ESPECIALIDAD

OBITUARlO

Profesor Eric G. Forbes: 1933-1984

Eric Forbes nació en St. Andrews, Escocia, el 30 de marzo de 1933. Se educó en el Madras College y luego en la Universidad de su ciudad natal, de donde egresó con First Class Honours en Astronomía.

Realizó estudios de postgrado en el Imperial College de Londres, al mismo tiem­po que perfeccionó sus habilidades como piloto aficionado en el Escuadrón Aéreo de la Universidad de Londres. Luego de trabajar durante tres años en los observatorios de Florencia y Gottingen, presentó a la Universidad de St. Andrews su tesis de doctorado, que versó sobre problemas de espectroscopia solar.

En los tres años siguientes enseñó Matemática y Física en un colegio del cinturón de Londres y al mismo tiempo hizo un curso de Master en Historia y Filosofía de la Ciencia en la Universidad de Londres, de donde más tarde obtuvo un segundo doctorado.

Su tesis versó sobre la obra astronómica de Tobias Mayer. Forbes continuó ocu­pándose de la obra, la vida y la correspondencia de Mayer durante un largo periodo llegando a convertirse en una de las primeras autoridades mundiales en ese tema y esa época. Cuatro de sus diez libros están dedicados a Mayer.

Reunió y editó las conferencias dictadas por John Flamsteed en el Colegio Gresham de Londres y escribió el primer volumen de la historia del observatorio de Greenwich. Fue también autor de “The Birth of Navegational Science”, publicada en 1974, obra de singular importancia para la comprensión de la historia de la náutica y por ende para los lectores de habla hispánica.

En 1978 fue designado Profesor de Historia de la Ciencia en la Universidad de Edimburgo y más tarde Director del Departamento de Humanidades de esa Universi­dad, desde donde realizó una tarea intensa y fecunda. La Sociedad Real de Edimburgo y la Sociedad Real de Astronomía de Londres lo eligieron miembro; fue también sub­editor del Journal for the History of Astronomy.

En 1975, como Secretario local del XV Congreso Internacional de Historia de las Ciencias, reunido en Edimburgo, demostró claramente sus extraordinarias dotes de or­ganizador, haciendo de esta reunión gigantesca una de las más agradables e interesantes de los últimos años.

Forbes vivió una vida intensamente activa. Mantuvo estrechos contactos con los estudiosos alemanes de la historia de la astronomía, visitando ese país frecuentemente. Contribuyó con numerosos artículos, ensayos y notas a las diversas revistas de su espe­cialidad. Participó también en diversos congresos y reuniones de historia de la ciencia a los que aportó su crítica constructiva y sus profundos conocimientos. Integró diversos organismos nacionales e internacionales, como la Unión Internacional de Historia de la Ciencia de la que era vicepresidente y a la que aporto nuevas ideas y sugirió nuevos objetivos.

En junio del año pasado participó en un Simposio sobre la resistencia al cambio científico que se celebró en la Universidad Nacional Autónoma de México, organizada por el Profesor Mario  H. Otero, del Instituto de Investigaciones Históricas. Forbes con­tribuyó con un trabajo titulado “Prácticas Tradicionales e Innovación Científica y Téc­nica en la Navegación Oceánica del siglo XVIII”. También dictó dos conferencias sobre “Galileo y la iglesia Católica” y “El nacimiento de las ciencias de la Navegación”, en el Instituto de Investigaciones Históricas y una tercera sobre “La Organización Interna­cional de la Historia de las Ciencias” en la que describió en detalle el funcionamiento y la política de La Unión Internacional de Historia de la Ciencia.

En los pocos días de su estadía en México Forbes encontró el tiempo para reu­nirse con especialistas mexicanos que se ocupaban de problemas de arqueo-astronomía e historia de la medicina antigua y para discutir temas de interés común con varios de los asistentes al Simposio.

Su fina percepción de los problemas que presenta hacer historia de la ciencia en América Latina ha quedado registrada en un breve pero meduloso informe que produjo para el Consejo Británico a su regreso a Inglaterra.

En sus comunicaciones personales y en ese Informe, Forbes señaló con insisten­cia la necesidad de que los historiadores de la ciencia de América Latina amplíen su base factual a través del trabajo en archivos y en contacto con fuentes primarias. Asi­mismo destacó la necesidad de mantener una actitud crítica frente a las exposiciones en las que predomine sobre los anteriores el aspecto puramente especulativo y tentativamente filosófico.

Forbes prestó generosamente su consejo y su apoyo a las gestiones iniciales para la creación en Londres de ‘The Humboldt Society br the History of Ibero-American Science”.

Con la Sociedad Latinoamericana de Historia de las Ciencias y la Tecnología y en su carácter de vicepresidente de la IUHPS/DHS, mantuvo una relación constante desde la concepción de ésta en el Congreso de Bucarest, alentando a los latinoamericanos asisitieron a ese congreso para organizarse de la manera como lo hicieron posteriormente. Después hizo gestiones ante la directiva de la Unión Internacional para que la SLHCT pudiera ingresar a la IUHPS/DHS propiciando, inclusive, modificaciones a los Estatutos de ésta para hacerlo posible. En la referida reunión de México tuvo en­cuentros con directivos de la SLHCT, reconociendo el trabajo realizado por nuestra Sociedad y haciendo sugerencias valiosas basadas en su larga experiencia internacional en la historia de las ciencias.

En 1983 tuvo otra oportunidad de vincularse con Latinoamérica, durante la reu­nión sobre documentación que organizaron Forbes y Reingold en Edimburgo. Ambos facilitaron la participación de la SLHCT en dicha reunión. Posteriormente, al constituir la SLHCT la Comisión Internacional para la Conservación del Patrimonio Científico y Cultural Iberoamericano, Forbes tuvo una magnífica acogida para esta iniciativa, haciendo valiosas sugerencias sobre la experiencia escocesa para la recuperación de su “scientific heritage”.

A su muerte, la SLHCT intervino ante las autoridades de la Universidad de Edim­burgo para que el centro de investigaciones en historia de la ciencia creado por el Prof. Forbes fuera preservado convenientemente.

Su fallecimiento a los 51 años de edad priva a su país de un estudioso de valor y a sus colegas y compañeros de trabajo de un hombre integro y sincero poseedor de las excepcionales cualidades humanas.

Eduardo L. Ortiz

Juan José Saldaña

 

LA HISTORIA DE LA CIENCIA EN EL REINO UNIDO

Dr. G.L.E. Turner, presidente de la Sociedad Británica de Historia de la Ciencia.

During the past four years, the history of science has Iost about 10% of university posts directly as a result of cut-backs in government funding for British universities, administered by the University Grants Committee (UGC). Posts in the subject have been definitely lost at seven universities, and others are endangered. Though the effects of government cuts have, of course, been experienced in all academic departments, those subjects with a small number of staff, among which the history and philosophy of science are included, have suffered in proportion much more severely. In the latest UGC report, there is a direct threat to ‘small subjects’, whose very lack of numerical strength apparently puts them particularly at risk.

The contraction of history of science departments is taking place gradually through the non-filling of posts that falI vacant on retirement or death. A major danger to the future of the subject long-term is this slow attrition. The chairs of Professor Hall and Professor Cardwell have not been filled, and Dr. Crombie’s post at Oxford is left vacant. A particularly sad example is the refusal of the University of Edinburgh to reappoint a historian of science following the tragically early death of Professor Eric Forbes. This means that the subject will cease to be Through at Edinburgh. Another post that may not be filled is that  left vacant  through the death of Dr. Bernard Norton. Less serious, but also damaging to the subject, are attempts posts  be transferring them to different departments within the institution.

There is no room for doubt about the gravity of the present situation, and it is right that fellow historians of science world-wide should be aware of the problems that are being faced in Britain.

REUNIONES RECIENTES

X Congreso Nacional de Geografía. México

Entre los días 6 y 9 de marzo de 1985 se celebró el X Congreso Nacional de Geografía ­en la ciudad de Morelia, Michoacán, México, con la participación de 900 estudiosos de esta ciencia.

Destacan por su importancia para la SLHCT, entre otros interesantes trabajos, los que integran la Mesa de Historia filosofía y Geografía del Pensamiento Geográfico, que por vez primera se le incluye como una mesa de discusión aparte, sin duda debido al creciente interés por estos tópicos. Los trabajos presentados fueron los siguientes:

“Las aportaciones geográficas de Humboldt y Ritter: análisis comparativo y valor trascendental”. Luis Felipe Cabrales Barajas (Facultad de Geografía de la Universidad de Guadalajara).

“La filosofía y el método científico en Geografía”, Luis Ignacio Hernández  Iriberri (miembro de la SLHCT).

“Algunas consideraciones sobre los problemas de interdisciplinariedad del conocimiento en la ciencia geográfica”. Vicente Salado, Oscar Tenopala García y Alma Villaseñor Franco (Colegio de Geografía de la Universidad Nacional Autónoma de Mé­xico).

“Geografía y Liberación”. Miguel Aguilar Robledo y Juan Carlos Gómez R. (Ins­tituto de Investigaciones Humanísticas de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y del Colegio de Geografía de la Universidad Nacional Autónoma de México).

“La historia de la Geografía en México: siglos XVIII y XIX”. J. Omar Moncada Maya (Instituto de Geografía de la UNAM).

Es decir, cinco trabajos de cinco instituciones diferentes, de los cuales dos son estrictamente de historia de la ciencia y los tres restantes sobre filosofía y metodología de la ciencia.

Se mostró que estos temas son de fundamental importancia para identificar los problemas sin resolver aún en la teoría geográfica, así como para comprender el conte­nido científico de la Geografía y, en suma, para ver esta ciencia en su desarrollo y no como objeto estático y como algo inmutable.

Luis Ignacio Hernández lriberri.

Athanasius Kircher y el Museo del Colegio Romano hasta el Wunderkammer y el Museo Científico

En la ciudad de Roma, Italia, se llevó a cabo un Congreso Nacional de estudio sobre la obra de A. Kircher, organizado por la Universidad de Roma, del 6 al 9de mayo pasado. Entre los temas que se trataron están: “La armonía cósmica y el modelo cosmológico kircheriano”; “De la física óptica a la metafísica de la luz”; “El pasado científico y el presente ideal’, y el de “El arca de Noe: la hipótesis de un orden universal”.

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Nuevos miembros de la IUI-lPS/DHS; Brasil y Chile

Durante la Asamblea General de la International Union of History and Philosophy of Science/Division of History of Science, celebrada en Berkeley, California, se aceptó la incorporación de dos nuevas sociedades nacionales de historia de la ciencia:

La Sociedad Brasileira de História da Ciência.

El Grupo Chileno de Historia de las Ciencias.

Todos nos congratulamos porque a la fecha ya son tres las asociaciones latinoa­mericanas que pertenecen a la Unión y que representan la consolidación de la especia­lidad en nuestra región y su reconocimiento internacional.

NUEVAS MESAS DIRECTIVAS

División de Historia de la Ciencia. Unión Internacional de Historia y Filosofía de la Ciencia

En la Asamblea General de la División de Historia de la Ciencia de la IUHPS, ce­lebrada durante el XVII Congreso Internacional de Historia de la Ciencia, fue renovada la mesa directiva de la misma, quedando de la siguiente manera: Presidente: Prof. P. Galluzzi (Italia); 1er. Vicepresidente: Prof. SR. Mikulinskii (URSS); 2o. Vicepresiden­te: Prof. C. Scriba (Alemania Occidental); Secretario General: W. Shea (Canadá); Tesorero: J. Samsó (España); Secretario Asistente: Prof. H. Wussing (Alemania Orien­tal); Asesores: Prof. B.V. Subbarayappa (India); Prof. Li Peishan (China) y Prof. P. Dugac (Francia).

Sociedad Española de Historia de las Ciencias (SEHC)

Durante la Asamblea General de la SEHC celebrada en octubre del año pasado, se realizó la renovación de la Mesa Directiva de la misma, quedando de la siguiente manera: Presidente: Mariano Hormigón; Vicepresidente: Javier Echeverría; Secretario: Olegario Negrín y Tesorero: Andrés Galera.

La SEHC, fundada en 1974 y legalizada en 1976, con más de 250 miembros en toda España, ha celebrado tres congresos y varios simposios sobre historia de las cien­cias. Además edita la Revista LLuIl.

Los interesados en obtener más información, escribir a:

Prof. Mariano Hormigón

Presidente SEHC

Facultad de Ciencias (Matemáticas)

Ciudad Universitaria

50009 Zaragoza, España

 

Sociedad Ecuatoriana de Historia de las Ciencias y la Tecnología

A continuación presentamos la composición de la mesa directiva de la SEHCT: Presidente: Dr. Eduardo Estrella; Secretario: Dr. Cesar Hermida; Tesorero: Soc. Do­mingo Paredes; Vocales: Ing. Miguel Moreno Espinosa e Ing. Sixto Morán Pinto; Voca­les Suplentes: Dr. Plutarco Naranjo y Dr. Jorge Núñez.

Además, la SEHCT cuenta con seis socios honorarios: Dr. Misael Acosta Solís, el Dr. Julio Estrada Ycasa, el Dr. César Hermida Piedra, así como los doctores Luis A. León y Neftalí Zuñiga y el Padre José María Vargas. En fecha reciente la SEHCT ha realizado las Jornadas Nacionales sobre Historia de las Ciencias y la Tecnología.

Para mayores informes sobre la Sociedad, escribir a:

Dr. Eduardo Estrella.

Presidente SEHCT

Calle Espinosa 178 y Av. Colombia

Oficina 102

Quito, Ecuador.